Chihuahua, campeón nacional en chambear barato: terceros en empleo, dieciochoavos en que valga la pena
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Buenas noticias para quien colecciona medallas de participación: Chihuahua es tercer lugar nacional en empleo manufacturero. Malas noticias para quien colecciona quincenas: ocupamos el sitio 18 en valor de producción. Traducido del idioma estadística al idioma maquila: somos de los estados donde más gente arma cosas, y de los que menos terminan valiendo esas cosas. Un orgullo regional difícil de empacar.
Las tres industrias estelares —según El Heraldo de Chihuahua— son equipo de transporte, alimentaria, y bebidas y tabaco. O sea: fabricamos los carros para irnos, la comida para el camino y, por si la economía no carbura, las bebidas y el tabaco para asimilarlo con dignidad. Un combo completo. Faltaría manufacturar paciencia, que de esa el estado produce a granel sin que nadie le pague regalías.
Lo bonito del tercer lugar en empleo es que suena a podio. Lo menos bonito es descubrir que el podio paga como rifa de kermés. Mucha mano de obra, mucho turno, mucha lonchera a las cinco de la mañana cruzando el bulevar mientras todavía no sale el sol ni el aguinaldo. Y al final del año, cuando se reparte el valor de la producción, Chihuahua llega al banquete justo cuando ya levantaron los platos: 'pásele, lugar 18, le guardamos las migas'.
En la misma nota, como queriendo consolarnos, aparece un dato salido de la ENDUTIH: el 87.1% de los usuarios usa su teléfono móvil diariamente para comunicarse, trabajar, estudiar y entretenerse. Ahí está la metáfora perfecta del estado: trabajamos muchísimo, en pantallas chiquitas, para producir un valor que se queda en otra pantalla, la del corporativo allá lejos. El otro 12.9% probablemente sigue esperando que le caiga señal en la sierra, que esa sí es una espera con tradición.
Uno entiende el espíritu del ranking. Somos terceros en lo que cuesta esfuerzo y dieciochoavos en lo que da recompensa, igualito que el alumno que entrega todas las tareas y de todos modos repruebा por 'actitud'. La maquila chihuahuense: prendida diario, conectada diario, comunicándose, trabajando y entreteniéndose en el mismo aparatito, mientras el valor agregado se va de vacaciones a donde sí lo aprecian.
Quede claro, para que nadie se ofenda: las fábricas existen, los empleos existen, la gente le entra con todo. Eso no se discute ni se satiriza. Lo que da risa nerviosa es el contraste de la tablita: ser potencia en cantidad de chamba y suplente en cuánto vale esa chamba. Como ganar el concurso de quién corre más rápido para luego enterarte de que el premio se lo lleva el que vendió los tenis.
Así que felicidades, Chihuahua, por el tercer lugar. Lo enmarcamos, le tomamos foto con el celular —que para eso sí somos 87.1% disponibles— y lo subimos a la nube. Que es, a fin de cuentas, el único lugar donde por aquí seguimos subiendo posiciones.
Las tres industrias estelares —según El Heraldo de Chihuahua— son equipo de transporte, alimentaria, y bebidas y tabaco. O sea: fabricamos los carros para irnos, la comida para el camino y, por si la economía no carbura, las bebidas y el tabaco para asimilarlo con dignidad. Un combo completo. Faltaría manufacturar paciencia, que de esa el estado produce a granel sin que nadie le pague regalías.
Lo bonito del tercer lugar en empleo es que suena a podio. Lo menos bonito es descubrir que el podio paga como rifa de kermés. Mucha mano de obra, mucho turno, mucha lonchera a las cinco de la mañana cruzando el bulevar mientras todavía no sale el sol ni el aguinaldo. Y al final del año, cuando se reparte el valor de la producción, Chihuahua llega al banquete justo cuando ya levantaron los platos: 'pásele, lugar 18, le guardamos las migas'.
En la misma nota, como queriendo consolarnos, aparece un dato salido de la ENDUTIH: el 87.1% de los usuarios usa su teléfono móvil diariamente para comunicarse, trabajar, estudiar y entretenerse. Ahí está la metáfora perfecta del estado: trabajamos muchísimo, en pantallas chiquitas, para producir un valor que se queda en otra pantalla, la del corporativo allá lejos. El otro 12.9% probablemente sigue esperando que le caiga señal en la sierra, que esa sí es una espera con tradición.
Uno entiende el espíritu del ranking. Somos terceros en lo que cuesta esfuerzo y dieciochoavos en lo que da recompensa, igualito que el alumno que entrega todas las tareas y de todos modos repruebा por 'actitud'. La maquila chihuahuense: prendida diario, conectada diario, comunicándose, trabajando y entreteniéndose en el mismo aparatito, mientras el valor agregado se va de vacaciones a donde sí lo aprecian.
Quede claro, para que nadie se ofenda: las fábricas existen, los empleos existen, la gente le entra con todo. Eso no se discute ni se satiriza. Lo que da risa nerviosa es el contraste de la tablita: ser potencia en cantidad de chamba y suplente en cuánto vale esa chamba. Como ganar el concurso de quién corre más rápido para luego enterarte de que el premio se lo lleva el que vendió los tenis.
Así que felicidades, Chihuahua, por el tercer lugar. Lo enmarcamos, le tomamos foto con el celular —que para eso sí somos 87.1% disponibles— y lo subimos a la nube. Que es, a fin de cuentas, el único lugar donde por aquí seguimos subiendo posiciones.