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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 11 de agosto, 2026
Michoacán Digest 11 de agosto de 2026

Gaceta del Bienestar: casas en formato Excel, aguacates en el exilio y un obelisco taumaturgo

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Gaceta del Bienestar: casas en formato Excel, aguacates en el exilio y un obelisco taumaturgo
En Michoacán el gobierno domina un arte que ningún otro estado ha perfeccionado: prometer el futuro con tal seguridad que uno olvida revisar el presente, que está debajo del agua.

Tomemos el Obelisco. La Sedum anunció una reconfiguración vial que, cuando terminen el teleférico y el Morebús, agilizará la circulación de más de 80 mil vehículos al día. Ochenta mil. La cifra es tan redonda y tan futura que da ternura. Porque el mismo tipo de semana en que se prometía esa fluidez celestial, Morelia volvía a hacer lo único que sabe hacer con puntualidad de reloj suizo: inundarse. Llueve y aparecen los baches, la basura, los árboles caídos y las lagunas urbanas que ya son patrimonio no reconocido de la ciudad. Primero secamos la avenida Madero y luego hablamos de los 80 mil coches, ¿no? Ah, verdad que no: es más fácil reconfigurar un crucero en un PowerPoint que destapar una coladera en la vida real.

Mientras tanto, la 4T reparte esperanza en abonos. El gobernador presume que 10 mil 751 michoacanos se registraron para una Vivienda para el Bienestar. Ojo con el verbo: se registraron. No recibieron llave, no cortaron listón, no estrenaron sala; llenaron un formulario entre el 20 y el 31 de julio y ya son, oficialmente, protagonistas de un 'primer paso'. En Sahuayo y Chilchota otras 3 mil familias dieron el mismo primerísimo paso. A este ritmo de pasos, Michoacán va a ganar el maratón de las buenas intenciones sin haber salido de la línea de salida.

En el capítulo internacional, nuestro querido Alito Moreno decidió que el INE es una amenaza a los derechos humanos del planeta y fue a acusar a tres consejeros ante el Departamento de Estado de Estados Unidos, nada menos que invocando la ley Magnitsky, ese instrumento reservado para torturadores y cleptócratas de manual. El priista, que conoce el aparato electoral mexicano como la palma de su mano, ahora descubre la censura y corre a Washington a pedir que le pongan sanciones a los árbitros. Es como el que estudió toda la vida para portero y, al perder el partido, denuncia el balón ante la ONU.

De la política estatal ni hablar sin ponerse el casco. Se nos recuerda que en Michoacán el Congreso se ha vuelto el 'último relevo': cuando un alcalde es asesinado, detenido, amenazado o simplemente renuncia para buscar otro hueso, los diputados nombran un sustituto y santo remedio. Es un modelo de gobernabilidad tan estable como una silla de tres patas en un temblor. En Morelia, sin ir más lejos, ya van tres jefes de tenencia fallecidos desde 2021; esta semana Isela Molina asumió en Santiago Undameo tras el asesinato de Arturo Herrera. El cargo de autoridad municipal en el estado empieza a parecer una vacante con reposición semanal.

El hartazgo, dicen, ya se huele. En Uruapan abuchearon a un regidor de Morena y Alfonso Martínez, alcalde de Morelia y experto en leer el futuro en las tripas de una rechifla, vaticinó que eso es la 'antesala de 2027'. Todo, absolutamente todo, es ya antesala de 2027: el abucheo, la lluvia, el aguacate, el café y probablemente la próxima quesadilla que se caiga al piso.

Hablando de aguacate: el oro verde, que llevaba años pisoteando al humilde café hasta desplazarlo de las 22 comarcas donde todavía se producen unas 300 toneladas, resultó que también es frágil. Estados Unidos suspendió su importación luego de la detención de dos personajes de sobrenombre cinematográfico, el R1 y La Quiringua, y ahora el gobierno estatal corre con Harfuch a ver cómo destraba la fruta. Qué lección de humildad: el mismo aguacate que humilló al cafetalero michoacano ahora hace fila, deportado, en la aduana gringa.

Y como no todo es tragedia, celebremos lo importante: seis establecimientos recibieron el certificado de la marca Carnitas Michoacán, que garantiza calidad, origen y proceso. Al fin un documento oficial que sí produce felicidad inmediata, a diferencia del registro de vivienda. En Zamora, eso sí, la fiesta tiene precio: 320 toneladas de basura al día en vacaciones. Producimos carnitas certificadas y basura sin certificar en cantidades industriales; ese es el equilibrio michoacano.

Resumen del día: un obelisco que promete milagros, casas que existen en formato Excel, un priista pidiendo sanciones internacionales para los árbitros, alcaldías con puesto de relevo permanente y un aguacate en el exilio. Michoacán no necesita novela; le basta con abrir el periódico y taparse con él cuando empiece a llover.