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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Jalisco • Nota • 12 de agosto de 2026

El alcalde que reparte tinacos mientras las encuestas lo dejan seco

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El alcalde que reparte tinacos mientras las encuestas lo dejan seco
Hay que reconocerle disciplina: en un solo tramo de agenda, el presidente municipal de Puerto Vallarta logró inaugurar una galería filtrante 'histórica' en Tebelchía, entregar setenta tinacos a las familias de Las Palmas, remodelar una oficina de atención del organismo de agua y presumir que más de seiscientas familias por fin tendrán servicio. Todo casi el mismo día, en la misma zona rural, con la misma sonrisa de corte de listón. Un festival del vital líquido tan intenso que uno esperaría verlo salir del acto goteando gratitud ciudadana por cada poro.

Pero el agua, ya se sabe, es traicionera. Justo cuando el edil abría llaves y repartía recipientes, llegó la encuestadora a recordarnos que la percepción no se llena con tinacos. Según la medición, aparece como el alcalde peor evaluado de todo Jalisco y entre los veinte con menor aprobación del país, con más del setenta por ciento de los vallartenses dándole la espalda. Es un dato que duele: puedes tapizar la delegación de infraestructura hidráulica y aun así la gente te ve pasar como quien ve pasar una pipa que nunca se detiene en su cuadra.

Lo mejor viene al final. Preguntado sobre su futuro, el munícipe respondió con la frialdad de un galán de telenovela: será 'entre noviembre y diciembre' cuando decida si busca la reelección. O sea que, con siete de cada diez ciudadanos reprobándolo, todavía nos tiene en suspenso sobre si desea repetir el platillo. Es el raro caso de un político que va perdiendo en las encuestas y aun así deja al electorado esperando la segunda temporada como si le hubiéramos rogado.

Hay algo entrañable en la escena: un hombre convencido de que la obra pública se traduce, tarde o temprano, en cariño. Y quizá tenga razón. Pero por lo pronto, en Vallarta, los tinacos ya están llenos y la aprobación sigue vacía. Un desequilibrio hídrico que ninguna galería filtrante alcanza a corregir.