El Bajío paranormal: entierran vivos, el rayo elige tu tele y los homicidios bajan por decreto
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Hay semanas en que Guanajuato deja de parecer un estado y se convierte en radionovela de la XEW con patrocinio de Protección Civil. Esta es una de esas.
Empecemos por la joya del panteón de Irapuato, donde el archivo histórico desempolvó la leyenda de una señora supuestamente sepultada viva en 1956. Cuentan que el velador avisó a las autoridades, pero “ya fue demasiado tarde”. Setenta años después, la moraleja sigue siendo el único servicio que en Irapuato llega puntual: tarde. Entre los más de 100 mil cuerpos del camposanto, queda claro que en el Bajío hasta para descansar en paz hay que sacar ficha y esperar turno.
Del inframundo al cielo: en una casa de la calle Matamoros un rayo entró por la coladera, rebotó a la cocina y ejecutó con precisión quirúrgica tres focos, una tele y una antena. Ni la CFE factura con esa puntería. Don Isaac lo describió como “si estuvieran soldando”, que es exactamente como se siente pagar el recibo de luz sin que caiga rayo alguno. Un fenómeno meteorológico que fundió más aparatos que cualquier apagón programado, y encima sin comunicado.
Mientras tanto, la gran noticia oficial: los homicidios dolosos bajaron 76%, de 12.7 a 3.1 diarios. Aplausos, confeti y la atribución inmediata a la estrategia de seguridad. La letra chiquita, cortesía de la propia estadística nacional, es que Guanajuato todavía concentra 8.6% de los asesinatos del país. Es decir: seguimos en el podio nacional, pero ahora con mejor autoestima. Bajar de 12.7 a 3.1 víctimas al día es un logro real; celebrarlo con globos es el detalle que solo entiende quien nunca ha pisado una funeraria del Bajío.
En el terreno de la política pura, el PAN inauguró su casting con el nombre más modesto del año: “Defensores de la Patria, la Familia y la Libertad”. Aspirantes como los de Salamanca presumen mil 500 firmas cada uno, aunque el propio partido aclaró que juntar autógrafos no garantiza candidatura. Traducción: firmaste, gracias, ahí te hablamos. Nunca tanta gente reunió tantas rúbricas para defender tres sustantivos abstractos y una vacante municipal a tres años de distancia.
No podía faltar el clásico de la transparencia. El director de Comercio de León salió a jurar que tiene “las manos limpias” ante señalamientos de presuntos cobros indebidos de inspectores, aunque prefirió “no hacer comentarios” porque el asunto lo ve la contraloría. Manos limpias y boca cerrada: el combo perfecto del funcionario mexicano, que se lava las manos justo cuando le preguntan quién trapeó.
En el Congreso, la Comisión de Seguridad Pública propuso prohibir los cohetes explosivos tras las tragedias con pirotecnia. La intención es noble, pero en un estado donde el rayo entra por la coladera, uno se pregunta si el problema son los cohetes o la costumbre de festejar todo con pólvora pegadita a la humanidad. Ojalá legislen con la misma energía con que se truena un castillo el 15 de septiembre.
Y como la política nunca descansa, don Vicente Fox reapareció para proponer una alianza de PAN, PRI y Somos Mx contra Morena, advirtiendo del avance del autoritarismo. El expresidente que convirtió el micrófono en deporte extremo pidiendo unidad y prudencia: es como que el cohete pida prohibir la pirotecnia.
Cerramos con la nota que todos fingimos entender: la economía. Se anunciaron 17 inversiones por 2 mil 558 millones de dólares y más de 3 mil 500 empleos, en el marco de SAPICA y la estrategia “Guanajuato Suma”. Los empresarios aplaudieron, pero pidieron —bajito— que las MiPymes locales entren a la cadena, no vaya a ser que el desarrollo regional se sume para todos menos para el zapatero de la esquina. En paralelo, el gobierno amplió la vigilancia por tequila reenvasado a León, Irapuato y Celaya, no vaya a ser que además de enterrarte vivo, te despidas con un caballito adulterado.
Resumen de la semana en el Bajío: te pueden enterrar antes de tiempo, el rayo te elige la tele, los muertos bajan pero seguimos en el top nacional, y los políticos juntan firmas para defender la patria mientras se lavan las manos. Todo, eso sí, con cohete de fondo… hasta que el Congreso lo prohíba.
Empecemos por la joya del panteón de Irapuato, donde el archivo histórico desempolvó la leyenda de una señora supuestamente sepultada viva en 1956. Cuentan que el velador avisó a las autoridades, pero “ya fue demasiado tarde”. Setenta años después, la moraleja sigue siendo el único servicio que en Irapuato llega puntual: tarde. Entre los más de 100 mil cuerpos del camposanto, queda claro que en el Bajío hasta para descansar en paz hay que sacar ficha y esperar turno.
Del inframundo al cielo: en una casa de la calle Matamoros un rayo entró por la coladera, rebotó a la cocina y ejecutó con precisión quirúrgica tres focos, una tele y una antena. Ni la CFE factura con esa puntería. Don Isaac lo describió como “si estuvieran soldando”, que es exactamente como se siente pagar el recibo de luz sin que caiga rayo alguno. Un fenómeno meteorológico que fundió más aparatos que cualquier apagón programado, y encima sin comunicado.
Mientras tanto, la gran noticia oficial: los homicidios dolosos bajaron 76%, de 12.7 a 3.1 diarios. Aplausos, confeti y la atribución inmediata a la estrategia de seguridad. La letra chiquita, cortesía de la propia estadística nacional, es que Guanajuato todavía concentra 8.6% de los asesinatos del país. Es decir: seguimos en el podio nacional, pero ahora con mejor autoestima. Bajar de 12.7 a 3.1 víctimas al día es un logro real; celebrarlo con globos es el detalle que solo entiende quien nunca ha pisado una funeraria del Bajío.
En el terreno de la política pura, el PAN inauguró su casting con el nombre más modesto del año: “Defensores de la Patria, la Familia y la Libertad”. Aspirantes como los de Salamanca presumen mil 500 firmas cada uno, aunque el propio partido aclaró que juntar autógrafos no garantiza candidatura. Traducción: firmaste, gracias, ahí te hablamos. Nunca tanta gente reunió tantas rúbricas para defender tres sustantivos abstractos y una vacante municipal a tres años de distancia.
No podía faltar el clásico de la transparencia. El director de Comercio de León salió a jurar que tiene “las manos limpias” ante señalamientos de presuntos cobros indebidos de inspectores, aunque prefirió “no hacer comentarios” porque el asunto lo ve la contraloría. Manos limpias y boca cerrada: el combo perfecto del funcionario mexicano, que se lava las manos justo cuando le preguntan quién trapeó.
En el Congreso, la Comisión de Seguridad Pública propuso prohibir los cohetes explosivos tras las tragedias con pirotecnia. La intención es noble, pero en un estado donde el rayo entra por la coladera, uno se pregunta si el problema son los cohetes o la costumbre de festejar todo con pólvora pegadita a la humanidad. Ojalá legislen con la misma energía con que se truena un castillo el 15 de septiembre.
Y como la política nunca descansa, don Vicente Fox reapareció para proponer una alianza de PAN, PRI y Somos Mx contra Morena, advirtiendo del avance del autoritarismo. El expresidente que convirtió el micrófono en deporte extremo pidiendo unidad y prudencia: es como que el cohete pida prohibir la pirotecnia.
Cerramos con la nota que todos fingimos entender: la economía. Se anunciaron 17 inversiones por 2 mil 558 millones de dólares y más de 3 mil 500 empleos, en el marco de SAPICA y la estrategia “Guanajuato Suma”. Los empresarios aplaudieron, pero pidieron —bajito— que las MiPymes locales entren a la cadena, no vaya a ser que el desarrollo regional se sume para todos menos para el zapatero de la esquina. En paralelo, el gobierno amplió la vigilancia por tequila reenvasado a León, Irapuato y Celaya, no vaya a ser que además de enterrarte vivo, te despidas con un caballito adulterado.
Resumen de la semana en el Bajío: te pueden enterrar antes de tiempo, el rayo te elige la tele, los muertos bajan pero seguimos en el top nacional, y los políticos juntan firmas para defender la patria mientras se lavan las manos. Todo, eso sí, con cohete de fondo… hasta que el Congreso lo prohíba.