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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Guanajuato • Nota • 12 de agosto de 2026

‘Manos limpias’: el arte de lavárselas justo cuando preguntan

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‘Manos limpias’: el arte de lavárselas justo cuando preguntan
Existe un género literario que en México nunca pasa de moda: la conferencia del funcionario que sale a decir que tiene “las manos limpias”. El director de Comercio de León acaba de aportar una nueva entrega ante los señalamientos de presuntos cobros indebidos que algunos inspectores estarían haciendo a comerciantes. Su defensa fue de manual: manos limpias, sí, pero mejor “no hacer comentarios” porque el tema lo revisa también la contraloría. En otras palabras, transparencia total… con el volumen en silencio.

Hay una elegancia perversa en la frase. Declararse limpio es gratis, no compromete a nada y suena a virtud. Y rematarlo con un “prefiero no opinar” traslada la pelota a otra oficina, esa dependencia mítica donde las investigaciones entran, saludan y rara vez vuelven a salir. El ciudadano promedio, que sí ha sentido la mano —no precisamente limpia— de una inspección de más, queda con la duda a medio lavar.

Que quede claro: nadie aquí está declarando culpable a nadie; para eso están, precisamente, la contraloría y las investigaciones que el propio funcionario invocó. Lo satirizable no es el expediente, es la retórica. Ese reflejo tan nacional de lavarse las manos en público justo cuando alguien pregunta quién anda cobrando de más en el mercado. La imagen se cuenta sola: el servidor mostrando las palmas al aire, impecables, mientras la fila de comerciantes con quejas espera afuera a que alguien, algún día, revise el recibo.

El comercio de León mueve la ciudad, y quienes ponen su puesto todos los días merecen algo más que un comunicado con jabón. Merecen que la contraloría cierre el círculo, con nombres, fechas y resultados, no con un final abierto. Porque en el catálogo de las manos limpias mexicanas ya sobran las que se muestran para la foto; faltan las que se quedan a fregar los trastes hasta el final. Ojalá esta vez la investigación no termine, como tantas, secándose sola al sol.