Vaciar la presa, llenar el penal: manual guanajuatense de la proporción
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Hay semanas en que Guanajuato parece un ejercicio de física recreativa: para tapar una fuga de cinco litros por segundo, el Simapag decidió vaciar la presa La Soledad completita. Una semana de desagüe para llegar a un agujerito a cuarenta metros de profundidad y otros quince días de sellado. Es la versión hidráulica de tirar la casa por la ventana para cambiar un foco: técnicamente resuelve el problema, pero uno se queda pensando si no había un buzo con silicón disponible. Cinco litros por segundo suena a llave mal cerrada; la respuesta institucional suena a diluvio programado.
La misma semana, desde la mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum nos entregó el clásico vaso medio lleno y medio balaceado: Guanajuato sigue siendo la entidad más violenta del país, pero los homicidios bajaron 76 por ciento, de 12.7 diarios en febrero de 2025 a 3.1 en julio. Y como bono, el estado podría necesitar ampliar sus penales por sobrepoblación, porque se han detenido sesenta mil delincuentes a nivel nacional. Es decir: vaciamos la presa y llenamos el reclusorio. Aquí la proporción es un arte: sobra agua donde no debe y sobra gente donde tampoco.
La gobernadora Libia Dennise García, por su parte, perfeccionó el difícil deporte de estar sin estar. Anunció que se mantendrá "al margen" de los señalamientos políticos rumbo al proceso electoral, que su chamba es sólo coordinarse con el INE, y de paso pidió a la Federación combatir a los "generadores de violencia foráneos" que —cito el concepto con toda seriedad— operan en Guanajuato pero no están aquí. Un fantasma logístico: hace, pero no habita; opera, pero no reside. Si algún día detienen a uno, tendrán que decidir en qué estado ficharlo.
En la política de partidos, dos escenas dignas de kermés. El PAN de Silao anunció que inicia el proceso de expulsión de militantes, no sin antes refrendar su respeto al debido proceso y su llamado a "privilegiar el trabajo por encima de las diferencias personales". Traducción libre: los estamos corriendo con mucha institucionalidad. Y el PRI de Guanajuato cerró filas en torno a "Alito" Moreno ante las amenazas de desafuero, declarando que "no es momento de divisiones internas ni de proyectos personales". Frase noble que en el tricolor se repite cada seis años, justo antes de la siguiente división interna.
Pero si algo retrató el ánimo colectivo fue el peregrinar a León para el examen de admisión de la UNAM. Miles de jóvenes —2,777 sólo en la sede leonesa— viajaron desde Durango, Michoacán y Ciudad de México a repetir de manera presencial una prueba que ya habían aprobado en línea, porque el proceso digital tuvo "irregularidades". Empleos suspendidos, miles de pesos en pasajes y hoteles, y titulares épicos como "el lápiz vence a la IA" y "mente de tiburón". El héroe de la jornada resultó un señor de 65 años vendiendo lápices, gomas y sacapuntas afuera de la sede: el único que entendió el modelo de negocio de la educación superior mexicana. En plena era de la inteligencia artificial, Guanajuato demostró que el futuro es un HB número dos bien afilado.
En el capítulo gastronómico, León recibió a "Empanadas y Arepas Del Carajo", un emprendimiento colombiano cuyo nombre es, sin duda, la reseña más honesta que un negocio se haya autoasignado. Uno pide la especialidad y ya viene con adjetivo incluido. Bienvenido el sabor bogotano; ojalá el trámite de permisos haya sido menos del carajo que el nombre.
Mientras tanto, la naturaleza también legisla. En Acámbaro, un enjambre de abejas se instaló en los andamios de la parroquia de San Francisco de Asís y detuvo los trabajos de pintura. Protección Civil acudió con la diplomacia que ameritan diez mil obreras que no firmaron convenio. Es reconfortante saber que en Guanajuato hasta las abejas respetan mejor los tiempos de obra que algunas constructoras.
Y para cerrar con el brindis amargo: las autoridades confirman que el alcohol adulterado que circula en el estado llega principalmente desde Jalisco, con una muerte por metanol investigada en Irapuato y dos intoxicados en Celaya. La cercanía y las redes de distribución hacen el resto. Recordatorio poco festivo en plena temporada de vendimias y ferias del vino: hay bebidas que salen baratas justo porque cobran después.
Balance de la semana: se vacía una presa por un chorrito, se amplían penales porque el operativo funcionó demasiado bien, los partidos se depuran con cariño, la juventud reivindica el lápiz y las abejas de Acámbaro dan cátedra de organización. Guanajuato, capital mundial de la proporción exacta aplicada en el lugar equivocado. Salud —con bebida certificada, por favor.
La misma semana, desde la mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum nos entregó el clásico vaso medio lleno y medio balaceado: Guanajuato sigue siendo la entidad más violenta del país, pero los homicidios bajaron 76 por ciento, de 12.7 diarios en febrero de 2025 a 3.1 en julio. Y como bono, el estado podría necesitar ampliar sus penales por sobrepoblación, porque se han detenido sesenta mil delincuentes a nivel nacional. Es decir: vaciamos la presa y llenamos el reclusorio. Aquí la proporción es un arte: sobra agua donde no debe y sobra gente donde tampoco.
La gobernadora Libia Dennise García, por su parte, perfeccionó el difícil deporte de estar sin estar. Anunció que se mantendrá "al margen" de los señalamientos políticos rumbo al proceso electoral, que su chamba es sólo coordinarse con el INE, y de paso pidió a la Federación combatir a los "generadores de violencia foráneos" que —cito el concepto con toda seriedad— operan en Guanajuato pero no están aquí. Un fantasma logístico: hace, pero no habita; opera, pero no reside. Si algún día detienen a uno, tendrán que decidir en qué estado ficharlo.
En la política de partidos, dos escenas dignas de kermés. El PAN de Silao anunció que inicia el proceso de expulsión de militantes, no sin antes refrendar su respeto al debido proceso y su llamado a "privilegiar el trabajo por encima de las diferencias personales". Traducción libre: los estamos corriendo con mucha institucionalidad. Y el PRI de Guanajuato cerró filas en torno a "Alito" Moreno ante las amenazas de desafuero, declarando que "no es momento de divisiones internas ni de proyectos personales". Frase noble que en el tricolor se repite cada seis años, justo antes de la siguiente división interna.
Pero si algo retrató el ánimo colectivo fue el peregrinar a León para el examen de admisión de la UNAM. Miles de jóvenes —2,777 sólo en la sede leonesa— viajaron desde Durango, Michoacán y Ciudad de México a repetir de manera presencial una prueba que ya habían aprobado en línea, porque el proceso digital tuvo "irregularidades". Empleos suspendidos, miles de pesos en pasajes y hoteles, y titulares épicos como "el lápiz vence a la IA" y "mente de tiburón". El héroe de la jornada resultó un señor de 65 años vendiendo lápices, gomas y sacapuntas afuera de la sede: el único que entendió el modelo de negocio de la educación superior mexicana. En plena era de la inteligencia artificial, Guanajuato demostró que el futuro es un HB número dos bien afilado.
En el capítulo gastronómico, León recibió a "Empanadas y Arepas Del Carajo", un emprendimiento colombiano cuyo nombre es, sin duda, la reseña más honesta que un negocio se haya autoasignado. Uno pide la especialidad y ya viene con adjetivo incluido. Bienvenido el sabor bogotano; ojalá el trámite de permisos haya sido menos del carajo que el nombre.
Mientras tanto, la naturaleza también legisla. En Acámbaro, un enjambre de abejas se instaló en los andamios de la parroquia de San Francisco de Asís y detuvo los trabajos de pintura. Protección Civil acudió con la diplomacia que ameritan diez mil obreras que no firmaron convenio. Es reconfortante saber que en Guanajuato hasta las abejas respetan mejor los tiempos de obra que algunas constructoras.
Y para cerrar con el brindis amargo: las autoridades confirman que el alcohol adulterado que circula en el estado llega principalmente desde Jalisco, con una muerte por metanol investigada en Irapuato y dos intoxicados en Celaya. La cercanía y las redes de distribución hacen el resto. Recordatorio poco festivo en plena temporada de vendimias y ferias del vino: hay bebidas que salen baratas justo porque cobran después.
Balance de la semana: se vacía una presa por un chorrito, se amplían penales porque el operativo funcionó demasiado bien, los partidos se depuran con cariño, la juventud reivindica el lápiz y las abejas de Acámbaro dan cátedra de organización. Guanajuato, capital mundial de la proporción exacta aplicada en el lugar equivocado. Salud —con bebida certificada, por favor.