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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Chihuahua • Nota • 14 de agosto de 2026

Le quitan la visa y responde con una carta: el fino arte de reclamarle al que te cerró la puerta

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Le quitan la visa y responde con una carta: el fino arte de reclamarle al que te cerró la puerta
Existe una escuela diplomática, poco documentada pero muy fértil, que consiste en lo siguiente: cuando alguien te niega la entrada a su casa, tú le escribes una carta exigiéndole que te abra y, ya encarrerado, le pides que despida a los que cuidan la puerta. En esa escuela se acaba de graduar con honores Andrés Manuel López Beltrán, secretario de Organización de Morena, a quien Estados Unidos le retiró la visa.

La reacción fue tan mexicana que merece marco: una carta dirigida directamente al presidente Donald Trump, fechada en Teapa, Tabasco, en la que califica la medida de política e injusta y señala como responsables al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau, a quienes en otras versiones describió como 'halcones y canallas'. El remate es de manual de superación personal invertido: le pide a Trump que aclare si sabía de la decisión y, en caso contrario, que considere destituir a Rubio y a Landau. Es decir, no solo quiere su visa de vuelta: quiere, de pilón, una reestructuración del gabinete estadounidense. Ambición no le falta.

Uno imagina la escena en Washington: llega la carta, alguien la traduce, la leen, y en el mejor de los casos alguien pregunta '¿y este señor de qué embajada es?'. Porque el detalle exquisito es que la misiva parte de una premisa optimista: que del otro lado hay alguien esperando ansioso el correo de Teapa para reorganizar la política exterior según las molestias de un funcionario mexicano.

Lo cierto, sin sátira, es que revocar visas es una potestad soberana de cualquier país y no requiere explicación pública. Reclamarla por carta abierta funciona muy bien en redes sociales —donde efectivamente circuló— y regular en las oficinas donde se deciden estas cosas, que suelen leer menos Facebook. Pero como ejercicio de estilo, la carta es impecable: combina la indignación del agraviado con la seguridad de quien cree que el mundo gira alrededor de su pasaporte.

Moraleja para el archivo: si a usted, estimado lector, le niegan una visa, tiene dos caminos. El humilde —volver a solicitarla y esperar— o el épico: sentarse a escribirle al jefe de Estado que se la quitó para sugerirle a quién correr. Uno le devuelve el pasaporte con suerte; el otro le devuelve, seguro, muchos 'me encanta'.