Amor a Morelia, visas de despecho y un mono araña que sí la libró
Tamaño de letra
En Morelia hubo Segundo Informe, y como todo buen ritual azul —perdón, guinda cuando toca— se midió por dos cosas: cuántas cuadras de valla y cuántos políticos de fuera vinieron a aplaudir. El alcalde de la capital declaró que quiere ser recordado por cuánto ama a la ciudad, frase que en el género del informe de gobierno equivale a poner el estado de WhatsApp en "es complicado". Amor del bueno, ese que se demuestra con mil 950 millones en obra pública y la promesa de llegar a tres mil, cifra que se cita como quien enseña el anillo antes de la boda.
El acto tuvo más seguridad que el propio problema que dice combatir: el perímetro abarcó más cuadras que el año pasado, hubo blindaje federal, vallas y hasta los sindicatos de la basura desfilaron. Michoacán, que arrastra un déficit del 40% de policías municipales —tres mil ciento cincuenta plazas vacías, con municipios enteros como Aquila, Tumbiscatío y Nocupétaro sin un solo uniformado— consiguió, eso sí, blindar un templete. Prioridades cristalinas.
Desde la Ciudad de México aterrizó la cúpula del PAN y el empresariado opositor a ocupar primera fila. Nada dice "gobierno municipal cercano a la gente" como una plana de invitados que necesitó boleto de avión. Y para que no faltara el suspenso electoral, ahí estaba también la alcaldesa de Uruapan, asegurando que "a Michoacán le debe ir bien" y esquivando con verónica torera cualquier pregunta sobre 2027. Ambos ya levantaron la mano por la gubernatura; a una la empuja MC, al otro el PAN. El informe fue de gobierno, pero el subtexto fue precampaña con bocadillos.
Como bono de reconciliación, gobernador y alcalde —que se llevaban como corundas recalentadas— ahora presumen "buena coordinación". La relación se recompuso justo a tiempo para la foto. Qué hermoso es el federalismo cuando conviene.
Mientras tanto, en el capítulo internacional de la telenovela, el hijo del expresidente anunció que Estados Unidos le revocó la visa y respondió con una carta donde calificó la medida de "hitleriana". Uno esperaría un reclamo consular; llegó una comparación histórica de las que no caben en el sobre. El subsecretario "autodenominado el quita visa" pasó así de funcionario a villano de caricatura sin mover un dedo. Detalle fino: la carta se firmó desde Teapa, Tabasco, porque para protestar que no lo dejan entrar a un país conviene estar bien cómodo en el propio.
El aguacate, oro verde y tema perpetuo, siguió cobrando facturas: en Uruapan identificaron a un comerciante de la fruta asesinado por motosicarios. Pero tranquilos, que la Secretaría de Gobierno asegura que la suspensión de exportaciones tuvo "impacto mínimo". Mínimo para quién, no lo aclararon.
En el frente de la seguridad tangible se entregaron patrullas a diez municipios, con más equipamiento prometido "en los próximos meses". Diez patrullas contra tres mil ciento cincuenta plazas vacías: es como llevar una cubeta a apagar la Meseta. El gobernador, por su lado, pactó con comunidades indígenas una "ruta de seguridad" de Peribán a Jacona con Guardia Civil, Guardia Nacional, Sedena y policías comunales. La coordinación interinstitucional michoacana ya junta más siglas que un trámite del SAT.
No todo fue tensión. En Pajacuarán, un mono araña rescatado ya come y toma el sol, "señales de avance en su recuperación". Es, oficialmente, el michoacano que mejor la libró esta semana: sin visa que revocar, sin informe que blindar y sin patrulla que esperar. Que alguien le pregunte su secreto.
Y para cerrar el noticiero de lo absurdo cotidiano, un Camaro rojo chocó de noche contra un vagón del tren en la avenida Michoacán. Sin lesionados, daños mínimos. El tren, imperturbable, siguió su camino: metáfora gratuita de casi todo lo demás. Así el jueves michoacano: mucho amor declarado, poca policía contratada, una visa menos, un mono más recuperado y un tren que, como siempre, tenía el derecho de paso.
El acto tuvo más seguridad que el propio problema que dice combatir: el perímetro abarcó más cuadras que el año pasado, hubo blindaje federal, vallas y hasta los sindicatos de la basura desfilaron. Michoacán, que arrastra un déficit del 40% de policías municipales —tres mil ciento cincuenta plazas vacías, con municipios enteros como Aquila, Tumbiscatío y Nocupétaro sin un solo uniformado— consiguió, eso sí, blindar un templete. Prioridades cristalinas.
Desde la Ciudad de México aterrizó la cúpula del PAN y el empresariado opositor a ocupar primera fila. Nada dice "gobierno municipal cercano a la gente" como una plana de invitados que necesitó boleto de avión. Y para que no faltara el suspenso electoral, ahí estaba también la alcaldesa de Uruapan, asegurando que "a Michoacán le debe ir bien" y esquivando con verónica torera cualquier pregunta sobre 2027. Ambos ya levantaron la mano por la gubernatura; a una la empuja MC, al otro el PAN. El informe fue de gobierno, pero el subtexto fue precampaña con bocadillos.
Como bono de reconciliación, gobernador y alcalde —que se llevaban como corundas recalentadas— ahora presumen "buena coordinación". La relación se recompuso justo a tiempo para la foto. Qué hermoso es el federalismo cuando conviene.
Mientras tanto, en el capítulo internacional de la telenovela, el hijo del expresidente anunció que Estados Unidos le revocó la visa y respondió con una carta donde calificó la medida de "hitleriana". Uno esperaría un reclamo consular; llegó una comparación histórica de las que no caben en el sobre. El subsecretario "autodenominado el quita visa" pasó así de funcionario a villano de caricatura sin mover un dedo. Detalle fino: la carta se firmó desde Teapa, Tabasco, porque para protestar que no lo dejan entrar a un país conviene estar bien cómodo en el propio.
El aguacate, oro verde y tema perpetuo, siguió cobrando facturas: en Uruapan identificaron a un comerciante de la fruta asesinado por motosicarios. Pero tranquilos, que la Secretaría de Gobierno asegura que la suspensión de exportaciones tuvo "impacto mínimo". Mínimo para quién, no lo aclararon.
En el frente de la seguridad tangible se entregaron patrullas a diez municipios, con más equipamiento prometido "en los próximos meses". Diez patrullas contra tres mil ciento cincuenta plazas vacías: es como llevar una cubeta a apagar la Meseta. El gobernador, por su lado, pactó con comunidades indígenas una "ruta de seguridad" de Peribán a Jacona con Guardia Civil, Guardia Nacional, Sedena y policías comunales. La coordinación interinstitucional michoacana ya junta más siglas que un trámite del SAT.
No todo fue tensión. En Pajacuarán, un mono araña rescatado ya come y toma el sol, "señales de avance en su recuperación". Es, oficialmente, el michoacano que mejor la libró esta semana: sin visa que revocar, sin informe que blindar y sin patrulla que esperar. Que alguien le pregunte su secreto.
Y para cerrar el noticiero de lo absurdo cotidiano, un Camaro rojo chocó de noche contra un vagón del tren en la avenida Michoacán. Sin lesionados, daños mínimos. El tren, imperturbable, siguió su camino: metáfora gratuita de casi todo lo demás. Así el jueves michoacano: mucho amor declarado, poca policía contratada, una visa menos, un mono más recuperado y un tren que, como siempre, tenía el derecho de paso.