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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 14 de agosto, 2026
Jalisco Nota 20 de junio de 2026

Titularse en 2024 y recibir la cédula en 2026: el milagro del trámite con cronología creativa

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Titularse en 2024 y recibir la cédula en 2026: el milagro del trámite con cronología creativa
En la administración pública mexicana hay trámites que tardan una eternidad: una constancia, una cita médica, que te contesten el teléfono de Recursos Humanos. Y luego están los trámites que, cuando conviene, vuelan como Correcaminos. La designación de Ciola Arévalos como secretaria del Ayuntamiento de su municipio entró de lleno en esta segunda categoría, y de paso encendió un debate digno de columnista dominical.

Los hechos, sin adornos: durante la sesión de Cabildo, un regidor votó en contra de su nombramiento y puso en duda su preparación académica, refiriéndose a ella con cierto retintín como 'licenciada en comunicación'. El medio que reporteó el caso consultó la cédula profesional, folio 004621480, que acredita que Arévalos es egresada de Ciencias de la Comunicación por la Universidad La Salle Saltillo, con titulación en 2024. Hasta ahí, todo en regla.

El detalle que merece su propio aplauso es el calendario: según el reportaje, la cédula fue expedida apenas el 27 de mayo de 2026, semanas antes de que asumiera el cargo. Insisto, no hay aquí ningún delito demostrado ni acusación que yo vaya a inventar. Lo que hay es un timing tan oportuno que parece coreografiado por un coach de productividad. Titulación en 2024, cédula en mayo de 2026, nombramiento poquito después: es la trilogía perfecta del 'justo a tiempo', el método Toyota aplicado a la burocracia.

Porque seamos honestos: ¿quién de nosotros, simples mortales, ha sacado su cédula profesional con esa velocidad de relámpago? El ciudadano común manda sus papeles a la SEP y se sienta a esperar como quien espera el regreso de un familiar emigrado. Aquí, en cambio, todo el universo se alineó para que el documento llegara fresquecito, recién salido del horno, exactamente antes de necesitarlo. Si eso no es planeación estratégica, no sé qué lo sea.

El regidor opositor quedó como el aguafiestas de la reunión, ese invitado incómodo que en plena fiesta pregunta de dónde salió el dinero del pastel. Y la designada quedó con un nombramiento técnicamente blindado pero con una nota al pie que ya nadie le va a quitar: la del calendario sospechosamente eficiente.

Moraleja para futuros funcionarios: si van a ocupar un cargo que exige preparación académica, asegúrense de que sus papeles no lleguen tan justos que parezcan encargo de última hora por aplicación de mensajería. Porque en política, como en la repostería, no basta con que el pastel esté bueno: también importa que no se note que lo compraron en la tienda de la esquina cinco minutos antes de la fiesta. La forma, en el servicio público, también es fondo. Y a veces es lo único que la gente recuerda.