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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Chihuahua • Nota • 16 de agosto de 2026

La IA ya hace de psicólogo estudiantil y el sistema educativo apenas se enteró

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La IA ya hace de psicólogo estudiantil y el sistema educativo apenas se enteró
Noticia de última hora para las autoridades educativas: los estudiantes descubrieron que se puede platicar con una máquina a las tres de la mañana sin pagar consulta ni cita previa. El coordinador de Educación Básica en la región de Delicias, el profesor Ricardo Robles, hizo un llamado a estudiantes, docentes y familias a usar la inteligencia artificial "con responsabilidad" y a no permitir que las aplicaciones sustituyan a los profesionales de la salud mental. El detonante: un estudio nacional según el cual cinco de cada diez alumnos ya recurren a herramientas de IA como apoyo psicológico.

Es decir, la mitad de los estudiantes le está contando sus penas a un chatbot. Y uno entiende por qué: el chatbot no te pone en lista de espera de seis meses, no te dice "y tú cómo te sientes con eso" para rellenar la hora, y nunca, jamás, te suspende por prórroga vencida. Es paciente, contesta rápido y no juzga que sigas despierto a medianoche. Frente a un sistema de salud mental escolar que muchas veces se resume en un cartel motivacional pegado en el pasillo, la competencia de la máquina no estaba tan reñida.

El funcionario tiene toda la razón, conste: una aplicación no debe reemplazar a un psicólogo de verdad, y confiarle a un algoritmo una crisis emocional seria es como pedirle consejo amoroso a una calculadora. El punto fino, que la nota deja flotando con elegancia, es otro: ¿y dónde están los psicólogos de carne y hueso que sí deberían atender a esos cinco de cada diez alumnos? Porque regañar a los jóvenes por buscar ayuda donde la encuentran es fácil; garantizar que haya orientadores suficientes en cada plantel ya es harina de otro presupuesto.

El profesor enmarcó el fenómeno como parte de una dinámica social "cada vez más vinculada con dispositivos electrónicos", que es la manera diplomática de decir que los muchachos viven pegados al teléfono. Cierto. Pero antes de pedirles que apaguen la app y hablen con un humano, convendría asegurarse de que haya un humano disponible del otro lado del escritorio. Mientras tanto, la máquina seguirá escuchando a media generación, gratis y sin horario. Que conste que lo advirtieron a tiempo: justo cuando ya iban cinco de diez.