Abrazos para todos, drenaje para nadie: Guanajuato brinda mientras se hunde
Tamaño de letra
Llegó a Guanajuato esa estación que no viene en el calendario pero se siente en el aire: la temporada de abrazos. En Irapuato los aspirantes y candidatos salieron a la calle a repartir sonrisas, apretones y fotografías, redescubriendo con emoción que existe la ciudadanía. Conmovedor. Lástima que en la misma ciudad donde florecen los abrazos también florezcan los encharcamientos —catorce a la vez, con un piquete de 384 milímetros por hora que dejó a más de una colonia practicando natación urbana— y que la Japami ande revisando colectores de concreto de la época del Cañón para que ningún socavón se trague otra calle como el de la zona de Arandas. Mientras un aspirante abre los brazos, el subsuelo abre la boca. Nadie los presentó, pero trabajan en equipo.
Si la política no consuela, siempre queda el agave. Esta semana el estado pareció competir consigo mismo por ver quién destila más identidad: Pénjamo celebró la Segunda Edición de su Festival del Tequila en Corralejo, con corte de listón, discursos y la promesa de convertir la tierra de Hidalgo en 'epicentro' de la tradición agavera; y por si un destilado fuera poco, Comonfort estrenó nada menos que la Primera Feria del Mezcal y la Nieve, ese matrimonio audaz entre lo que te calienta el alma y lo que te la enfría. Guanajuato no resuelve sus problemas, pero los brinda con maridaje. Salud por el desagüe.
En el capítulo de acción —porque toda semana bajío tiene su balacera— elementos de las FSPE fueron atacados a tiros por el rumbo de Valle de Santiago y Yuriria, en la zona de San Vicente Zapote. Los presuntos agresores hicieron lo que mejor se les da: abandonar una camioneta y salir corriendo en otra, dejando al operativo persiguiendo humo. La buena noticia, y hay que subrayarla, es que ningún elemento resultó herido. La menos buena es que 'huyeron' se ha vuelto el verbo más conjugado del estado, empatado únicamente con 'inauguró'.
En la grilla mayor, Morena Guanajuato salió a la defensa por el retiro de la visa a Andrés Manuel López Beltrán, denunciando 'presión política'. Traducción libre: cuando le pasa al de enfrente es corrupción; cuando le pasa al propio, es persecución. Es tranquilizador saber que, sin importar el color, el manual de reacciones se imprime siempre en la misma imprenta.
Del lado panista, la democracia se mide ahora en firmas por kilo. En Irapuato una aspirante presumió haber roto el récord de rúbricas de respaldo, mientras un diputado juntó cuatro mil quinientas para ganarse el título de 'Defensor de la Patria, la Familia y la Libertad', que suena menos a cargo público y más a personaje de lucha libre. Falta que salgan con capa y máscara al primer debate.
La naturaleza, entre tanto, mandó a sus dos embajadores de la semana. Por un lado, el gusano barrenador ya suma 73 casos en el ganado guanajuatense —con Xichú, Dolores Hidalgo y León encabezando la lista— y las autoridades respondieron soltando moscas estériles, en lo que probablemente sea el único programa del estado donde la esterilidad es la meta y no el resultado. Por el otro, cuatro zorrillitos recién nacidos aparecieron empapados y con hipotermia por el rumbo de Pozuelos, y un colectivo los rescató. Detalle no menor: son, oficialmente, los únicos habitantes del estado a los que se les perdona el mal olor sin necesidad de conferencia de prensa.
Y para cerrar con institucionalidad, la capital retomó su hermanamiento con Zacatecas en un Festival de Ciudades Hermanas, con firmas en un teatro y todo. Ocho municipios se hermanaron de golpe, lo que significa que Guanajuato ahora tiene más parientes protocolarios que primos en boda de rancho. Ojalá el cariño intermunicipal incluya préstamo de bombas para el agua, porque de abrazos ya vamos servidos.
Resumen de la semana: repartimos apapachos, destilamos orgullo, corrimos detrás de camionetas ajenas, defendimos al nuestro, juntamos firmas como quien junta estampas, soltamos moscas castas y salvamos zorrillos. De arreglar el drenaje, seguimos platicándolo. Pero eso sí: con un mezcalito y su nieve, mientras cae el aguacero.
Si la política no consuela, siempre queda el agave. Esta semana el estado pareció competir consigo mismo por ver quién destila más identidad: Pénjamo celebró la Segunda Edición de su Festival del Tequila en Corralejo, con corte de listón, discursos y la promesa de convertir la tierra de Hidalgo en 'epicentro' de la tradición agavera; y por si un destilado fuera poco, Comonfort estrenó nada menos que la Primera Feria del Mezcal y la Nieve, ese matrimonio audaz entre lo que te calienta el alma y lo que te la enfría. Guanajuato no resuelve sus problemas, pero los brinda con maridaje. Salud por el desagüe.
En el capítulo de acción —porque toda semana bajío tiene su balacera— elementos de las FSPE fueron atacados a tiros por el rumbo de Valle de Santiago y Yuriria, en la zona de San Vicente Zapote. Los presuntos agresores hicieron lo que mejor se les da: abandonar una camioneta y salir corriendo en otra, dejando al operativo persiguiendo humo. La buena noticia, y hay que subrayarla, es que ningún elemento resultó herido. La menos buena es que 'huyeron' se ha vuelto el verbo más conjugado del estado, empatado únicamente con 'inauguró'.
En la grilla mayor, Morena Guanajuato salió a la defensa por el retiro de la visa a Andrés Manuel López Beltrán, denunciando 'presión política'. Traducción libre: cuando le pasa al de enfrente es corrupción; cuando le pasa al propio, es persecución. Es tranquilizador saber que, sin importar el color, el manual de reacciones se imprime siempre en la misma imprenta.
Del lado panista, la democracia se mide ahora en firmas por kilo. En Irapuato una aspirante presumió haber roto el récord de rúbricas de respaldo, mientras un diputado juntó cuatro mil quinientas para ganarse el título de 'Defensor de la Patria, la Familia y la Libertad', que suena menos a cargo público y más a personaje de lucha libre. Falta que salgan con capa y máscara al primer debate.
La naturaleza, entre tanto, mandó a sus dos embajadores de la semana. Por un lado, el gusano barrenador ya suma 73 casos en el ganado guanajuatense —con Xichú, Dolores Hidalgo y León encabezando la lista— y las autoridades respondieron soltando moscas estériles, en lo que probablemente sea el único programa del estado donde la esterilidad es la meta y no el resultado. Por el otro, cuatro zorrillitos recién nacidos aparecieron empapados y con hipotermia por el rumbo de Pozuelos, y un colectivo los rescató. Detalle no menor: son, oficialmente, los únicos habitantes del estado a los que se les perdona el mal olor sin necesidad de conferencia de prensa.
Y para cerrar con institucionalidad, la capital retomó su hermanamiento con Zacatecas en un Festival de Ciudades Hermanas, con firmas en un teatro y todo. Ocho municipios se hermanaron de golpe, lo que significa que Guanajuato ahora tiene más parientes protocolarios que primos en boda de rancho. Ojalá el cariño intermunicipal incluya préstamo de bombas para el agua, porque de abrazos ya vamos servidos.
Resumen de la semana: repartimos apapachos, destilamos orgullo, corrimos detrás de camionetas ajenas, defendimos al nuestro, juntamos firmas como quien junta estampas, soltamos moscas castas y salvamos zorrillos. De arreglar el drenaje, seguimos platicándolo. Pero eso sí: con un mezcalito y su nieve, mientras cae el aguacero.