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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Guanajuato • Nota • 17 de agosto de 2026

Somos resilientes, hasta para quebrar con estilo

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Somos resilientes, hasta para quebrar con estilo
El diagnóstico económico del año ya tiene autor y frase de cabecera. El presidente de la Canaco Servytur de Irapuato anunció que el municipio cerrará el segundo semestre de 2026 con un comportamiento "convencional y estadísticamente normal". Es decir: no pasa nada, pero de un modo muy oficial. Y remató con la joya que merece placa conmemorativa: "Estamos en modo subsistencia, pero realmente como mexicanos y como guanajuatenses somos muy resilientes".

Hay que rendirse ante la elegancia del giro. "Modo subsistencia" es una manera hermosa de decir que la economía anda arañando la pared, y "resilientes" es la palabra que se usa cuando ya no hay nada que ofrecer salvo felicitar a la gente por aguantar. La resiliencia se volvió el gran programa de desarrollo del Bajío: no baja precios, no sube ventas, no crea empleo, pero queda precioso en el discurso. Aguántese, ciudadano, que usted es fuerte por decreto.

El problema es que la vida cotidiana no lee comunicados. Del otro lado del mostrador, la Canacintra avisa que algunos pequeños negocios ya redujeron horarios o de plano cerraron, y advierte que los errores en el registro fiscal y el desconocimiento de los permisos pueden encarecer todavía más la operación. Traducción: al changarro no solo lo aprietan las ventas flojas; también lo persigue el laberinto de trámites, ese deporte nacional donde siempre falta un papel que no sabías que existía.

Así que el retrato del semestre queda completo. Arriba, la cámara empresarial certifica que todo va "normal" y nos condecora por resilientes. Abajo, el local de la esquina baja la cortina a las seis porque ya no le sale la cuenta, o la baja para siempre porque un permiso mal llenado le costó lo que no vendió. Ambas cosas son ciertas al mismo tiempo, y ambas caben en la misma palabra mágica.

Porque eso es la resiliencia guanajuatense en 2026: la virtud de sonreír mientras se cierra el negocio. Un pueblo que aprendió a llamar "fortaleza de carácter" a lo que en cualquier otro lado se llamaría, simplemente, no alcanzar. Y mientras tanto, todo "estadísticamente normal". Faltaba más.