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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Ciudad de México • Nota • 17 de agosto de 2026

Un hermano sin visa y otro mandando saludos desde la tienda de la esquina (de Texas)

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Un hermano sin visa y otro mandando saludos desde la tienda de la esquina (de Texas)
La política mexicana tiene algo de telenovela con final abierto y esta semana entregó capítulo de lujo, del tipo que se ve mejor con palomitas y sin bajar el volumen. Por un lado, un hijo del expresidente confirmó que las autoridades estadounidenses le revocaron la visa. Por el otro, apenas dos días después, su hermano mayor apareció en redes posando plácidamente frente a una famosísima cadena tejana de gasolineras y tiendas de conveniencia —esa de la mascota simpática, los baños que salen en reportajes y los pasillos interminables de botana—, con un cordial "saludos desde" el mostrador.

El contraste es de manual de guionista: mientras a uno le cierran la puerta del vecino del norte, el otro documenta con entusiasmo su visita al templo del snack fronterizo. No hay delito en comprar carne seca ni en tomarse una foto turística; el pecado, si acaso, es de timing. Publicar tu felicidad en suelo estadounidense justo cuando a tu hermano lo dejaron afuera del país es un nivel de sincronía que solo se alcanza sin querer o queriendo muchísimo.

En el mismo acto, la oposición aprovechó para montar su propio show: el PAN aseguró tener pruebas y lanzó acusaciones de sobra, señalando responsabilidades que —conviene subrayar— son dichos políticos en plena disputa, no sentencias. El oficialismo, por su parte, respondió con la palabra favorita de la temporada: "actos desesperados", ese comodín retórico que sirve igual para negar todo que para no responder nada. Ambos bandos coincidieron, eso sí, en aprovechar la coyuntura como piñata en fiesta de quince.

Lo verdaderamente democrático del episodio es que iguala a las familias mexicanas: en todas hay un hermano al que le va bien contando su viaje y otro que preferiría que ese día nadie subiera nada a internet. La diferencia es que aquí el álbum familiar se debate en tribuna. Mientras los abogados revisan papeles y los partidos revisan encuestas, el país entero aprendió una lección de geografía emocional: hay quien cruza la frontera para comprar botana y hay quien la mira desde lejos, con la visa en modo avión. Piso parejo para los hermanos: uno pisa Texas, el otro pisa el freno.