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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Ciudad de México • Nota • 18 de agosto de 2026

El frijol bronco: tres horas de fuego contra la austeridad

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El frijol bronco: tres horas de fuego contra la austeridad
Hay alimentos que alimentan y hay alimentos que ponen a prueba tu paciencia, tu fe y tu recibo del gas. El nuevo héroe de la resistencia nacional pertenece a la segunda categoría: se reveló que a Alimentación para el Bienestar le vendieron frijol que tarda más de tres horas en cocerse. Tres. Horas. El tiempo suficiente para ver una película, arrepentirte de haberla visto, y regresar a la olla donde el grano sigue tan firme en sus convicciones como el primer día.

Hablamos de una hazaña logística notable: al menos 59 contratos y más de 119 millones de pesos para conseguir una leguminosa que, en materia de dureza, más que frijol parece principio ideológico. Uno imagina la escena en las cocinas del país: la olla exprés silbando como locomotora de época, la señora echándole otra hora, el niño preguntando "¿ya?" y el frijol respondiendo, con la dignidad de un burócrata en ventanilla, "vuelva usted más tarde".

Lo hermoso del asunto es la metáfora involuntaria. Nos vendieron el frijol del Bienestar como se nos vende casi todo: con buenos precios de mayoreo, muchos contratos y la promesa de que rendirá. Y rinde, cómo no: rinde tres horas de tu vida y medio tanque de gas, que a los precios de hoy es prácticamente una inversión inmobiliaria. La austeridad republicana encontró por fin su platillo insignia, uno que ahorra en todo menos en combustible.

Quede claro, para no faltar a la verdad: nadie discute que el frijol nutra. Discutimos que, comprado por toneladas y con dinero público, salga tan reacio al fuego como un adolescente al lunes. Porque si el programa se llama del Bienestar, lo mínimo es que el bienestar llegue antes de la cena, y no de madrugada, cuando la familia ya cenó pan con lo que había y el orgullo nacional sigue en remojo.

Moraleja de olla: en este país todo se cuece, pero unos frijoles tardan tres horas y otros expedientes tardan tres sexenios. Al menos con el frijol sabes que, echándole ganas y gas, algún día ablanda.