Chihuahua descubre la fórmula contra el crimen: que el narco baje 15% y que abraces más a tus hijos
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Buenas noticias para quienes coleccionan estadísticas como otros coleccionan corcholatas: el estado amaneció con un paquete combo de optimismo institucional que combina afecto familiar con baja en el narcomenudeo. Dos cosas que, por separado, ya nos costaba creer.
Desde Ciudad Juárez, el programa Yo Soy Rediseño Social de La Tenda di Cristo nos recuerda una verdad tan antigua como incómoda: que la falta de afecto, no entender la adolescencia y la ruptura de la comunicación familiar pueden empujar a los jóvenes hacia conductas antisociales. Conmovedor. Cierto. Y, sin embargo, uno sospecha que descubrir que tu hijo necesita cariño a las 2 de la tarde es más fácil que ofrecérselo a las 11 de la noche, cuando regresas de la maquila con la espalda hecha taco. La reconstrucción familiar, dicen, es la clave. La pregunta de siempre: ¿con qué presupuesto, con qué horario y con qué energía emocional sobreviviente?
Mientras tanto, en Parral —tierra de Pancho Villa y de cabalgatas que ya parecen religión de Estado— las cifras presumen una baja del 15% en narcomenudeo: 42 casos contra 56 del año pasado. Aplausos. Aunque conviene leer la letra chiquita con lupa de columnista: Ficosec reporta 15 denuncias más, y Puerta Violeta pide combatir el subregistro. Traducción para los que llegamos tarde a la junta: tal vez no es que haya menos delito, es que medirlo sigue siendo un deporte extremo. El crimen baja en el papel con la misma elegancia con que sube en la vida real.
Lo bonito del asunto es la coreografía. Por un lado, expertos pidiendo más abrazos para prevenir el delito; por otro, estadísticas celebrando que el delito ya bajó solito. Si juntamos ambas notas, Chihuahua acaba de inventar un sistema de seguridad pública que funciona con terapia familiar y buena voluntad numérica. Honestamente, más barato que cualquier operativo.
Y no podía faltar el verdadero plan maestro contra la inseguridad: diez alcaldes reuniéndose para fortalecer la Cabalgata Villista y atraer visitantes. Porque nada disuade tanto al narcomenudeo como un desfile de caballos y turistas comprando gorditas. Pancho Villa, que de estrategia sabía un poco, seguramente aprobaría que su legado hoy se mida en pernoctaciones hoteleras.
Entre el BNI generando 151 millones en negocios por 'redes de colaboración' y los convenios para crear 'herramientas administrativas enfocadas en proyectos financiados', uno entiende el patrón: en Chihuahua todo se resuelve con una buena red de contactos, un convenio firmado y mucha fe. Que sirva, ya es otra estadística. Y esa, sospechamos, también tiene subregistro.
Seamos justos: ojalá las cifras sean verdad y los abrazos alcancen. Pero mientras tanto, nos quedamos con la moraleja oficial del semestre: para que no caigan en el delito, reconstruye a la familia; y para sentir que el delito baja, reconstruye la tabla de Excel.
Desde Ciudad Juárez, el programa Yo Soy Rediseño Social de La Tenda di Cristo nos recuerda una verdad tan antigua como incómoda: que la falta de afecto, no entender la adolescencia y la ruptura de la comunicación familiar pueden empujar a los jóvenes hacia conductas antisociales. Conmovedor. Cierto. Y, sin embargo, uno sospecha que descubrir que tu hijo necesita cariño a las 2 de la tarde es más fácil que ofrecérselo a las 11 de la noche, cuando regresas de la maquila con la espalda hecha taco. La reconstrucción familiar, dicen, es la clave. La pregunta de siempre: ¿con qué presupuesto, con qué horario y con qué energía emocional sobreviviente?
Mientras tanto, en Parral —tierra de Pancho Villa y de cabalgatas que ya parecen religión de Estado— las cifras presumen una baja del 15% en narcomenudeo: 42 casos contra 56 del año pasado. Aplausos. Aunque conviene leer la letra chiquita con lupa de columnista: Ficosec reporta 15 denuncias más, y Puerta Violeta pide combatir el subregistro. Traducción para los que llegamos tarde a la junta: tal vez no es que haya menos delito, es que medirlo sigue siendo un deporte extremo. El crimen baja en el papel con la misma elegancia con que sube en la vida real.
Lo bonito del asunto es la coreografía. Por un lado, expertos pidiendo más abrazos para prevenir el delito; por otro, estadísticas celebrando que el delito ya bajó solito. Si juntamos ambas notas, Chihuahua acaba de inventar un sistema de seguridad pública que funciona con terapia familiar y buena voluntad numérica. Honestamente, más barato que cualquier operativo.
Y no podía faltar el verdadero plan maestro contra la inseguridad: diez alcaldes reuniéndose para fortalecer la Cabalgata Villista y atraer visitantes. Porque nada disuade tanto al narcomenudeo como un desfile de caballos y turistas comprando gorditas. Pancho Villa, que de estrategia sabía un poco, seguramente aprobaría que su legado hoy se mida en pernoctaciones hoteleras.
Entre el BNI generando 151 millones en negocios por 'redes de colaboración' y los convenios para crear 'herramientas administrativas enfocadas en proyectos financiados', uno entiende el patrón: en Chihuahua todo se resuelve con una buena red de contactos, un convenio firmado y mucha fe. Que sirva, ya es otra estadística. Y esa, sospechamos, también tiene subregistro.
Seamos justos: ojalá las cifras sean verdad y los abrazos alcancen. Pero mientras tanto, nos quedamos con la moraleja oficial del semestre: para que no caigan en el delito, reconstruye a la familia; y para sentir que el delito baja, reconstruye la tabla de Excel.