Michoacán arde por los cuatro costados, pero tranquilos: el refrendo se paga en línea
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Amaneció Michoacán como amanece últimamente: con el olor a llanta quemada disputándole el aire al del café. Mientras usted leía esto, el estado presumía al menos veinticuatro puntos de bloqueo, camiones ardiendo en el occidente y una central de autobuses en la capital colgando el letrero de "hoy no hay corridas a Guadalajara, Zamora, Quiroga ni Zacapu". En Zamora, igual: salidas suspendidas hasta nuevo aviso. Traducción para el viajero: si tenía plan de salir del estado, enhorabuena, ya es usted residente permanente.
Todo, nos cuentan, se destapó tras la detención de nueve personas presuntamente ligadas al CJNG, entre ellas familiares de un señor al que la nota policiaca apoda, con inquietante ternura, el "Tío Lako". Y aquí viene la joya michoacana: ante carreteras convertidas en parrilladas, la instrucción oficial fue pedirle a la ciudadanía "mantener la calma". Claro que sí. Uno maneja esquivando fogatas y el consejo es respirar hondo y pensar en la mariposa monarca. Ánimo: para media tarde ya reportaban tramos liberados, retirando vehículos con el apoyo de los tres poderes de gobierno, que por fin coincidieron en algo, aunque fuera moviendo carcasas humeantes.
Hablando de la monarca: al santuario le cayó una granizada de las que salen en el noticiero, porque si algo le faltaba al paisaje era dramatismo meteorológico de cortesía. Y por si el cielo no era suficiente amenaza, Protección Civil de Morelia reportó tres serpientes metidas en casas y negocios. Uno ya no sabe si llamar al 443 o resignarse: en este estado hasta la fauna anda buscando dónde refugiarse de las noticias.
Pero no todo es caos: nuestros diputados demostraron que cuando quieren, priorizan. El Congreso salió a aclarar que no piensa adelantar recortes por el Plan B —eso será hasta 2028, con calma— y que para 2027 más bien contempla un aumentito a su propio presupuesto. Perfecto. El estado arde, pero la casa de la representación popular se preocupa por lo verdaderamente urgente: que a ella no le falte. Austeridad republicana, la llaman, siempre que la austeridad sea de los demás.
En la Universidad Michoacana, mientras tanto, la telenovela va por buen capítulo. La rectora denunció misoginia y odio de género ante un intento de juicio político convocado para llevarla al Congreso, y de paso deslizó que hay traiciones de gente que antes le era cercana. O sea: en la máxima casa de estudios se estudia de todo, incluido el arte milenario de la puñalada trapera. A esto le sumamos que le dieron 24 horas para restituir a un director de Derecho y que sigue jurando cumplimiento impecable en el manejo de estímulos docentes. Nada como una institución donde la investigación de verano florece al mismo tiempo que los expedientes.
La ecología también tuvo su momento estelar. Una ambientalista denunció el derribo de 613 árboles en el poniente de Morelia y calificó de burla la "compensación" de veinte arbolitos por cada uno tumbado. Traduzcamos el trueque: cortamos árboles adultos que daban sombra hoy y a cambio les dejamos de tarea 12,260 plántulas que darán sombra, con suerte, cuando sus nietos paguen su primer refrendo. Y todo esto justo cuando los especialistas advierten que El Niño va a intensificar la sequía y la crisis hídrica del país. Sincronía perfecta: talamos justo cuando más íbamos a necesitar la sombra. Aplausos.
Del lado luminoso —porque hay que ser justos— en Las Guacamayas por fin pavimentaron una calle. Solo tomó veintisiete años de gestión. Veintisiete. Un vecino que empezó a pedir la obra de joven hoy ya la estrena de abuelo, y con toda razón salió a agradecer. Aquí las obras públicas no se miden en metros cuadrados, se miden en generaciones. Que nadie diga que en Michoacán no hay paciencia: hay de sobra, es lo único que nunca falta.
Y corona el día la noticia de servicio que más nos define como estado: ya puede usted consultar el adeudo de su refrendo vehicular 2026 cómodamente en línea, sin salir de casa. Qué considerados. Justo el día en que salir de casa era, literalmente, una mala idea, el gobierno digital nos recuerda que la única fila que sí avanza es la del cobro. Las carreteras se cierran, los camiones se queman, las serpientes invaden la sala, pero el sistema para que usted pague nunca, jamás, se cae.
Michoacán, tierra donde arde todo menos las ganas de cobrarte puntual. Maneje con precaución. Si es que puede manejar.
Todo, nos cuentan, se destapó tras la detención de nueve personas presuntamente ligadas al CJNG, entre ellas familiares de un señor al que la nota policiaca apoda, con inquietante ternura, el "Tío Lako". Y aquí viene la joya michoacana: ante carreteras convertidas en parrilladas, la instrucción oficial fue pedirle a la ciudadanía "mantener la calma". Claro que sí. Uno maneja esquivando fogatas y el consejo es respirar hondo y pensar en la mariposa monarca. Ánimo: para media tarde ya reportaban tramos liberados, retirando vehículos con el apoyo de los tres poderes de gobierno, que por fin coincidieron en algo, aunque fuera moviendo carcasas humeantes.
Hablando de la monarca: al santuario le cayó una granizada de las que salen en el noticiero, porque si algo le faltaba al paisaje era dramatismo meteorológico de cortesía. Y por si el cielo no era suficiente amenaza, Protección Civil de Morelia reportó tres serpientes metidas en casas y negocios. Uno ya no sabe si llamar al 443 o resignarse: en este estado hasta la fauna anda buscando dónde refugiarse de las noticias.
Pero no todo es caos: nuestros diputados demostraron que cuando quieren, priorizan. El Congreso salió a aclarar que no piensa adelantar recortes por el Plan B —eso será hasta 2028, con calma— y que para 2027 más bien contempla un aumentito a su propio presupuesto. Perfecto. El estado arde, pero la casa de la representación popular se preocupa por lo verdaderamente urgente: que a ella no le falte. Austeridad republicana, la llaman, siempre que la austeridad sea de los demás.
En la Universidad Michoacana, mientras tanto, la telenovela va por buen capítulo. La rectora denunció misoginia y odio de género ante un intento de juicio político convocado para llevarla al Congreso, y de paso deslizó que hay traiciones de gente que antes le era cercana. O sea: en la máxima casa de estudios se estudia de todo, incluido el arte milenario de la puñalada trapera. A esto le sumamos que le dieron 24 horas para restituir a un director de Derecho y que sigue jurando cumplimiento impecable en el manejo de estímulos docentes. Nada como una institución donde la investigación de verano florece al mismo tiempo que los expedientes.
La ecología también tuvo su momento estelar. Una ambientalista denunció el derribo de 613 árboles en el poniente de Morelia y calificó de burla la "compensación" de veinte arbolitos por cada uno tumbado. Traduzcamos el trueque: cortamos árboles adultos que daban sombra hoy y a cambio les dejamos de tarea 12,260 plántulas que darán sombra, con suerte, cuando sus nietos paguen su primer refrendo. Y todo esto justo cuando los especialistas advierten que El Niño va a intensificar la sequía y la crisis hídrica del país. Sincronía perfecta: talamos justo cuando más íbamos a necesitar la sombra. Aplausos.
Del lado luminoso —porque hay que ser justos— en Las Guacamayas por fin pavimentaron una calle. Solo tomó veintisiete años de gestión. Veintisiete. Un vecino que empezó a pedir la obra de joven hoy ya la estrena de abuelo, y con toda razón salió a agradecer. Aquí las obras públicas no se miden en metros cuadrados, se miden en generaciones. Que nadie diga que en Michoacán no hay paciencia: hay de sobra, es lo único que nunca falta.
Y corona el día la noticia de servicio que más nos define como estado: ya puede usted consultar el adeudo de su refrendo vehicular 2026 cómodamente en línea, sin salir de casa. Qué considerados. Justo el día en que salir de casa era, literalmente, una mala idea, el gobierno digital nos recuerda que la única fila que sí avanza es la del cobro. Las carreteras se cierran, los camiones se queman, las serpientes invaden la sala, pero el sistema para que usted pague nunca, jamás, se cae.
Michoacán, tierra donde arde todo menos las ganas de cobrarte puntual. Maneje con precaución. Si es que puede manejar.