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El Destiempo

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Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Guanajuato • Nota • 21 de agosto de 2026

No hay necesidad de una fiscalía para animales, dice el fiscal: van 932 denuncias y 10 condenas

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No hay necesidad de una fiscalía para animales, dice el fiscal: van 932 denuncias y 10 condenas
El fiscal general de Guanajuato, Gerardo Vázquez Alatriste, descartó crear una fiscalía especializada en maltrato animal con un argumento de esos que se sostienen solos hasta que uno lee la letra chiquita: dijo que 'no existe una necesidad institucional'. Y para ilustrar esa falta de necesidad, ofreció las cifras: 932 denuncias en nueve años y 10 sentencias condenatorias. Diez.

Hagamos la cuenta despacio, con respeto a la aritmética. Novecientas treinta y dos denuncias divididas entre nueve años dan más de cien casos al año. Diez condenas en el mismo periodo dan aproximadamente una condena por año. Es decir, de cada noventa y tantas personas que se toman la molestia de ir a denunciar que alguien lastimó a un animal, el sistema logra sentenciar a una. Y esa proporción —ese 1% redondeado con generosidad— es precisamente lo que el fiscal presenta como prueba de que todo marcha bien y no hace falta reforzar nada.

Es un razonamiento hermoso en su circularidad. No hay necesidad institucional de un área especializada porque el área actual apenas condena a alguien; y como apenas condena a alguien, tampoco parece haber mucho 'problema'. Por esa lógica, si dejáramos de investigar por completo, la estadística mejoraría todavía más: cero condenas, cero problema, felicidad estadística absoluta. La ausencia de resultados se convierte en argumento contra los resultados.

Mientras tanto, las 932 denuncias representan a 932 personas que vieron algo lo suficientemente grave como para acudir a una autoridad, formar fila, llenar un papel y esperar. La inmensa mayoría de esas historias terminó sin sentencia, archivada en el mismo cajón donde Guanajuato guarda las buenas intenciones sin presupuesto. Y a esas personas se les responde, en esencia, que su preocupación no constituye una 'necesidad institucional'.

El maltrato animal, conviene recordarlo, no es solo un asunto de sensibilidad hacia las mascotas; los especialistas lo señalan una y otra vez como una señal temprana de violencia que después escala hacia las personas. Ignorar el termómetro no baja la fiebre. Pero abrir un área nueva cuesta, y es más barato declarar que no se necesita. Al final, la postura del fiscal se resume en una frase que ningún animal podría contradecir, porque no habla: aquí no pasa nada, y la prueba de que no pasa nada es que casi nunca castigamos a nadie. Aplausos para la estadística. Los perros, mejor, que se cuiden solos.