Reconectando con el aura: crónica de un jueves regio con polvo del Sahara
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Hay jueves que uno quisiera mandar directo a la carpeta de 'no ejercicio de la paciencia'. Amaneció el área metropolitana bajo una nube parda que no era el smog de siempre, sino polvo fino del desierto del Sahara, importado sin arancel y sin que nadie lo solicitara. Quince microgramos de África por metro cúbico flotando sobre la Sultana del Norte: por fin algo cruza el Atlántico y llega a Nuevo León sin que el gobernador tenga que ir a inaugurarlo en persona. El Observatorio del Aire pidió atender medidas de protección; el regio, ya doctorado en respirar mal, contestó que aquí eso no es fenómeno meteorológico, es costumbre.
Mientras el cielo repartía arena, Palacio repartía cifras. El gobernador presumió 135 mil millones de dólares de inversión extranjera en lo que va del sexenio y, de paso, regañó a la Secretaría de Economía federal por tener un registro 'obsoleto' que —según él— hace que las empresas no se den de alta por flojera de trámite. Es decir: la inversión existe, lo que falla es el papelito que la cuenta. Un clásico regiomontano: tenemos el dinero, lo que no tenemos es el recibo.
Y para que no falte quién quiera venir, el mandatario reveló que ya hay firmas de Estados Unidos y hasta de Arabia Saudita interesadas en hacer fracking en Nuevo León. Nada dice 'cuidamos el agua' como invitar a medio planeta a inyectarle químicos al subsuelo del estado más sediento del país. En la misma semana en que arranca el programa 'Reconectando con el Agua' —que promete bajar las pérdidas por fugas del 42 al 30 por ciento—, resulta que el plan hídrico y el plan energético se dan la mano sin verse a los ojos. Reconectando con el agua por una llave y desconectándonos de ella por otra, todo con el mismo entusiasmo institucional.
El gobernador también anunció que hará una gira de trabajo por Texas antes de fin de año y aclaró, muy serio, que buscará 'viajar menos y concentrarse en Nuevo León'. Acto seguido enumeró que tiene invitaciones a Marruecos, Emiratos, Portugal, Túnez y Arabia Saudita: como diez países. Concentrarse en Nuevo León, edición mundial. Uno entiende 'voy a estar más en casa' y a los tres segundos le presentan el itinerario de un artista en gira de despedida que ya lleva quince despedidas.
En el frente educativo, el ingenio no fue de la autoridad sino de la juventud: en el Tecmilenio Cumbres se preparaba una 'batalla de farmear aura', ese ritual generacional en el que cientos de estudiantes se juntan a acumular carisma abstracto, y los directivos la cancelaron por seguridad y para no distraer las clases. Nada más regio que suspender un evento cuyo único producto es un intangible que ni Hacienda sabe gravar. Descuiden, jóvenes: aura que no se farmea en el patio se farmea en el grupo de WhatsApp.
Desde el Congreso, mientras tanto, brotó la idea preventiva del año: exhortar a las escuelas a usar mochilas transparentes 'de manera voluntaria'. Voluntario y transparente, la combinación perfecta para que nadie lo haga y todos queden tranquilos. Es la política pública en su forma más zen: existe, no obliga a nada y se puede ver a través de ella.
En Guadalupe entregaron 300 casas rehabilitadas contra el calor bajo el nombre 'Ponte Nuevo, Ponte Fresco', con impermeabilizante térmico que baja hasta seis grados el interior. Buena noticia, de verdad; el detalle poético es que en un estado donde el eslogan del clima debería ser 'ponte trucha', ahora el municipio nos invita a 'ponernos frescos'. Al menos alguien atacó el calor por el techo y no por el discurso.
Y para la temporada electoral que ya asoma, el gran recorte: los cabildos del área metropolitana tendrán menos regidores y síndicos a partir de 2027, el llamado 'tijeretazo'. Habrá quien celebre menos políticos por metro cuadrado como una forma de purificación del aire —más efectiva, incluso, que contra el polvo del Sahara— y quien sospeche que menos sillas significa más codazos por sentarse.
Cerramos con la escena más tierna del gremio: el Consejo Metropolitano de la Crónica entregó su primera presea a su propio fundador, el mismo cuyo nombre lleva el reconocimiento. Un hombre que documentó la historia de Monterrey y que ahora se documenta a sí mismo recibiendo el premio que él bautizó. Es el nivel máximo de autoconsumo cultural: el cronista, la crónica y el cronificado, todos en la misma silla. Ojalá lo hayan aplaudido fuerte; se lo ganó él solito, en todos los sentidos.
Así se fue el jueves regio: con polvo africano en los pulmones, dólares sin recibo, agua que se reconecta y se subasta, aura confiscada, mochilas invisibles y una presea que se dio la vuelta completa. Pónganse frescos, que el fin de semana viene con arena.
Mientras el cielo repartía arena, Palacio repartía cifras. El gobernador presumió 135 mil millones de dólares de inversión extranjera en lo que va del sexenio y, de paso, regañó a la Secretaría de Economía federal por tener un registro 'obsoleto' que —según él— hace que las empresas no se den de alta por flojera de trámite. Es decir: la inversión existe, lo que falla es el papelito que la cuenta. Un clásico regiomontano: tenemos el dinero, lo que no tenemos es el recibo.
Y para que no falte quién quiera venir, el mandatario reveló que ya hay firmas de Estados Unidos y hasta de Arabia Saudita interesadas en hacer fracking en Nuevo León. Nada dice 'cuidamos el agua' como invitar a medio planeta a inyectarle químicos al subsuelo del estado más sediento del país. En la misma semana en que arranca el programa 'Reconectando con el Agua' —que promete bajar las pérdidas por fugas del 42 al 30 por ciento—, resulta que el plan hídrico y el plan energético se dan la mano sin verse a los ojos. Reconectando con el agua por una llave y desconectándonos de ella por otra, todo con el mismo entusiasmo institucional.
El gobernador también anunció que hará una gira de trabajo por Texas antes de fin de año y aclaró, muy serio, que buscará 'viajar menos y concentrarse en Nuevo León'. Acto seguido enumeró que tiene invitaciones a Marruecos, Emiratos, Portugal, Túnez y Arabia Saudita: como diez países. Concentrarse en Nuevo León, edición mundial. Uno entiende 'voy a estar más en casa' y a los tres segundos le presentan el itinerario de un artista en gira de despedida que ya lleva quince despedidas.
En el frente educativo, el ingenio no fue de la autoridad sino de la juventud: en el Tecmilenio Cumbres se preparaba una 'batalla de farmear aura', ese ritual generacional en el que cientos de estudiantes se juntan a acumular carisma abstracto, y los directivos la cancelaron por seguridad y para no distraer las clases. Nada más regio que suspender un evento cuyo único producto es un intangible que ni Hacienda sabe gravar. Descuiden, jóvenes: aura que no se farmea en el patio se farmea en el grupo de WhatsApp.
Desde el Congreso, mientras tanto, brotó la idea preventiva del año: exhortar a las escuelas a usar mochilas transparentes 'de manera voluntaria'. Voluntario y transparente, la combinación perfecta para que nadie lo haga y todos queden tranquilos. Es la política pública en su forma más zen: existe, no obliga a nada y se puede ver a través de ella.
En Guadalupe entregaron 300 casas rehabilitadas contra el calor bajo el nombre 'Ponte Nuevo, Ponte Fresco', con impermeabilizante térmico que baja hasta seis grados el interior. Buena noticia, de verdad; el detalle poético es que en un estado donde el eslogan del clima debería ser 'ponte trucha', ahora el municipio nos invita a 'ponernos frescos'. Al menos alguien atacó el calor por el techo y no por el discurso.
Y para la temporada electoral que ya asoma, el gran recorte: los cabildos del área metropolitana tendrán menos regidores y síndicos a partir de 2027, el llamado 'tijeretazo'. Habrá quien celebre menos políticos por metro cuadrado como una forma de purificación del aire —más efectiva, incluso, que contra el polvo del Sahara— y quien sospeche que menos sillas significa más codazos por sentarse.
Cerramos con la escena más tierna del gremio: el Consejo Metropolitano de la Crónica entregó su primera presea a su propio fundador, el mismo cuyo nombre lleva el reconocimiento. Un hombre que documentó la historia de Monterrey y que ahora se documenta a sí mismo recibiendo el premio que él bautizó. Es el nivel máximo de autoconsumo cultural: el cronista, la crónica y el cronificado, todos en la misma silla. Ojalá lo hayan aplaudido fuerte; se lo ganó él solito, en todos los sentidos.
Así se fue el jueves regio: con polvo africano en los pulmones, dólares sin recibo, agua que se reconecta y se subasta, aura confiscada, mochilas invisibles y una presea que se dio la vuelta completa. Pónganse frescos, que el fin de semana viene con arena.