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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Chihuahua • Nota • 22 de agosto de 2026

"Aquí estoy": el regreso más solicitado por todos menos por los suyos

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"Aquí estoy": el regreso más solicitado por todos menos por los suyos
Existe una diferencia enorme entre un regreso triunfal y un regreso al que le cuelgan un letrero de "por favor, reconsidéralo". Esta semana la vimos en tiempo real. El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, reasumió el cargo tras más de cien días de licencia y lo hizo con la frase más económica del año: "aquí estoy". Después subió la apuesta con un "estoy de regreso, gobernaré con firmeza y entrega". Firmeza y entrega. Justo los dos atributos que uno buscaba, considerando que sobre él pesa una acusación de las autoridades estadounidenses por presuntos nexos con el narcotráfico y una solicitud de detención con fines de extradición que sigue vigente.

El detalle es que su regreso no fue precisamente una fiesta sorpresa organizada por sus amigos. Fue más bien una fiesta sorpresa donde los invitados llegaron a pedirle que se fuera. Gobernadoras y gobernadores de su propio movimiento firmaron un desplegado llamándolo a la "madurez" y advirtiendo contra la "desmesura" y los "proyectos personales". El líder de su bancada en San Lázaro le pidió reconsiderar y volver a solicitar licencia. Un senador del Verde subió el tono y de plano exigió su renuncia, calificando el regreso de "torpeza". Hay reuniones de exalumnos con menos reproches que este retorno.

Desde la oposición, la presidenta de la Cámara de Diputados apuntó lo que muchos pensaban: que el gobernador volvió, sobre todo, para recuperar el fuero. Un nuevo partido lo llamó "irresponsable provocación" para el vecino del norte. Y por si faltaba ambiente, ciudadanos colocaron mantas rojas en las escalinatas del Palacio de Gobierno simulando un río de sangre, con la leyenda "Rocha regresa, pero la sangre no se va". Todo esto mientras la dirigencia nacional del movimiento se deslindaba de la decisión y, en paralelo, al menos tres aspirantes a sucederlo festejaban en redes sociales. Nada dice unidad como un partido que se deslinda mientras sus cuadros brindan.

El propio gobernador aseguró ante su gabinete que "no defraudará la confianza" y que se separó del cargo para "no interferir en ningún proceso". Loable propósito. Solo que el problema de regresar "con la frente en alto", como lo reprochó una diputada local, es que uno necesita que alguien más también levante la vista para verlo. Y por ahora, entre desplegados, exigencias de renuncia y mantas rojas, el único que parece estar plenamente convencido del regreso es el que regresó. Aquí estoy, dijo. Y todos los demás, con cariño norteño, le respondieron: sí, ya lo notamos, ¿y si mejor no?