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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Jalisco • Nota • 22 de agosto de 2026

Torneo Internacional de Pesca de Basura: la única competencia que siempre ganamos entre todos

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Torneo Internacional de Pesca de Basura: la única competencia que siempre ganamos entre todos
Puerto Vallarta anunció con orgullo la tercera edición de su Torneo Internacional de Pesca de Basura, a celebrarse en octubre en la Bahía de Banderas. El objetivo, dicen los organizadores, es generar conciencia sobre la contaminación y cuidar el entorno marino. Nobilísimo. Pero detengámonos en la poesía involuntaria del concepto: un torneo, internacional nada menos, cuya presa es la basura que nosotros mismos aventamos al mar. Salimos en lancha, con emoción deportiva, a rescatar del oleaje las botellas, bolsas y unicel que llegaron ahí no por generación espontánea, sino por la mano firme de la humanidad vacacionista.

Es, sin exagerar, el evento más honesto del calendario nacional. Otros pueblos compiten por peces marlin de doscientos kilos; nosotros por el six de latas más completo y la bolsa de Sabritas mejor conservada por la sal marina. Habrá, adelantaron, convocatoria oficial y hasta rueda de prensa, porque en México nada existe si no tiene rueda de prensa, ni siquiera el acto de recoger tu propia mugre. Uno imagina el pódium: medalla de oro para quien saque una llanta completa, plata para el que rescate un cepillo de dientes con historia, y mención honorífica para el valiente que encuentre el tenis que perdió en el 2019.

Lo entrañable es que la iniciativa viene de una asociación civil, o sea, de ciudadanos que decidieron que si la limpieza no baja del escritorio, pues que suba de la lancha. Y ahí está el detalle amargo detrás del chiste: hace falta convertir la limpieza en deporte de competencia para que la gente participe. Que la conciencia ambiental necesite trofeo dice más de nosotros que cualquier estudio de la UNAM. En una bahía donde el mismo mes se cuenta el cocodrilo número trece hallado sin vida, el ecosistema local ya no pide favores; pide, francamente, un milagro con reglamento.

Así que apúntense. Es el único torneo internacional donde México es potencia garantizada, porque materia prima —perdón, basura— tenemos de sobra y para exportar. Vayan, remen, saquen su costal de conciencia y regresen a tierra sintiéndose héroes por doce horas. Solo un consejo: el lunes, a la hora de tirar la envoltura del sándwich, recuerden que el verdadero torneo, ese que no tiene medalla ni rueda de prensa, se juega todos los días en el bote de la esquina. Y ese, curiosamente, es el que seguimos perdiendo.