Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Jalisco • Digest • 23 de agosto de 2026

Domingo tapatío: Jalisco nadó, Sinaloa dudó y los cocodrilos pidieron una disculpa

Tamaño de letra
Domingo tapatío: Jalisco nadó, Sinaloa dudó y los cocodrilos pidieron una disculpa
Amaneció domingo con 100% de probabilidad de lluvia y 200% de probabilidad de que nadie fuera el responsable de nada. Si usted salió el sábado por la tarde a la Zona Metropolitana, ya sabe: la tormenta convirtió Mariano Otero, López Mateos y media ciudad en canales dignos de Xochimilco, dejó cerca de cuarenta vehículos con seguro nuevo por estrenar y hasta suspendió las Líneas 1 y 4 del Tren Ligero, ese transporte que presume nunca fallar salvo cuando llueve, que en Guadalajara es todos los días de agosto. Protección Civil sacó lanchas donde antes había avenidas, y los tapatíos, fieles a su tradición, salieron a grabar el río con el celular en lugar de subir al coche.

En Puerto Vallarta la cosa fue peor y más simbólica: en Las Mojoneras el agua entró a 22 casas porque un canal, que existe precisamente para desfogar el agua, estaba tapado con un tronco. Un tronco. La infraestructura hidráulica de todo un sector derrotada por lo que en cualquier parque se llama 'una rama'. Los vecinos, hartos, cerraron la avenida México para exigir soluciones, que es la única forma comprobada en México de que un tronco se convierta en prioridad de gobierno. Y por si faltaba fauna, la autoridad ambiental del puerto salió a pedirle a la ciudadanía que aprenda a convivir con los cocodrilos y que deje de verlos como enemigos, justo después de que aparecieran ejemplares muertos —uno con la columna y las costillas rotas, presuntamente arrollado— y de que, semanas atrás, un cocodrilo se llevara una vida humana. El funcionario aclaró, muy tranquilizador, que 'los seres humanos no forman parte de la cadena alimenticia del reptil'. Qué alivio: nos comen por error, no por hambre.

Mientras Jalisco achicaba agua, en Sinaloa se achicaba la credibilidad. Rubén Rocha Moya regresó a la gubernatura el viernes con un video que decía 'aquí estoy, estoy de regreso', y para el sábado a las 18:40, vía X, ya estaba pidiendo otra licencia indefinida. Estuvo de gobernador aproximadamente lo que dura una gripa: coincidentemente, la misma gripa que traía la Presidenta cuando él aprovechó para reaparecer. Claudia Sheinbaum se enteró del regreso por redes sociales, como todos, y respondió con su frase del fin de semana: 'el poder sin principios se vuelve arrogancia'. Morena se deslindó con la elegancia de quien suelta la mano en cámara lenta, la oposición pidió su arresto, y la Segob recordó que la carpeta de la FGR sigue abierta aunque él se declare exonerado. El Congreso local convocó a sesión extraordinaria de domingo a las once de la mañana, porque en Sinaloa ni el descanso dominical se salva de la política.

En el terreno local, Zapopan tuvo su propia jornada de suerte: 83 máquinas tragamonedas aseguradas en un operativo. Ochenta y tres. Alguien montó un casino de bolsillo distribuido por toda la ciudad y nadie lo había notado, o todos lo notaban menos quien debía notarlo. Y para rematar el fin de semana de la autoridad ejemplar, se anunció que desde el 1 de septiembre la avenida Lázaro Cárdenas tendrá videorradar con límite de 80 km/h, en una de las vías más accidentadas. Traducción: si el charco no lo detiene, lo detendrá la multa.

En el Congreso de Jalisco, mientras tanto, aprobaron exhortar para prohibir las redes sociales a menores de 16 años y los celulares en las aulas, un plan admirable liderado por adultos que gobiernan un estado donde un tronco inunda 22 casas y un tren se apaga con la primera lluvia. Habrá que ver quién verifica la edad de los niños en internet cuando ni el nivel del río logran verificar a tiempo.

Y como quien no quiere la cosa, este domingo fue Día Nacional del Bombero. Los verdaderos héroes del fin de semana —los que sacaron familias del agua en Jardines de la Cruz, los que achicaron casas en Vallarta— celebraron con el tradicional baño de mangueras, empapándose por gusto después de una semana de empaparse por obligación. Ellos sí saben para qué sirve el agua. El resto del aparato público, todavía lo está averiguando.