Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Jalisco • Nota • 23 de agosto de 2026

Rubén y su gubernatura exprés: gobernó lo que dura una gripa

Tamaño de letra
Rubén y su gubernatura exprés: gobernó lo que dura una gripa
Hay retornos épicos y hay retornos con fecha de caducidad más corta que un yogur. El de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa pertenece a la segunda categoría. El viernes 21 de agosto reasumió el cargo tras 112 días de licencia con un video breve y contundente: 'aquí estoy, estoy de regreso'. Para el sábado 22, a las 18:40 en punto y por la red social X, ya estaba subiendo el oficio de su nueva solicitud de licencia, esta vez con carácter indefinido. Del 'aquí estoy' al 'ahí nos vemos' pasaron aproximadamente 24 horas: un mandato tan fugaz que ni le dio tiempo de cambiarle el agua a las plantas de Palacio.

El detalle sabroso es el timing. Rocha reapareció justo cuando la Presidenta andaba en cama con una gripa fuerte, tos y fiebre, según ella misma informó. Coincidencia cósmica: el gobernador aprovechó la ausencia de 'la patrona' del escaparate nacional para reintegrarse sin avisar. Claudia Sheinbaum, ya recuperada del catarro pero no del coraje, aclaró que se enteró del regreso por redes sociales, igualito que usted y que yo, y lanzó la frase que enmarcó el fin de semana: 'el poder sin principios se vuelve arrogancia', además de recordar que nadie puede colocarse por encima de la Nación.

El resultado fue un desfile de deslindes. Morena emitió comunicado calificando la decisión como estrictamente 'personal', que en lenguaje político significa 'a mí ni me voltee a ver'. La oposición —Jorge Álvarez Máynez, Guadalupe Acosta Naranjo y Ricardo Salinas Pliego— pidió directamente su arresto y entrega a Estados Unidos. Y la Secretaría de Gobernación puso el asterisco fino: Rocha se dice exonerado, pero las carpetas de la FGR siguen abiertas, que no es lo mismo aunque rime con tranquilidad.

Aquí conviene la prudencia periodística: no hay sentencia y él sostiene que no existen pruebas en su contra. Nosotros no juzgamos culpabilidades; nos limitamos a admirar la coreografía. Entrar, salir, entrar, salir: el Congreso de Sinaloa tuvo que convocar sesión extraordinaria para un domingo a las once de la mañana, arruinándole el descanso a media legislatura, todo para procesar una licencia que su titular ya había pedido, retirado y vuelto a pedir. Gobernar debería ser un maratón; en Sinaloa se está corriendo como los 100 metros con salida en falso. Y mientras el semáforo político parpadea, el único que parece tener claro su horario es el reloj que marcó las 18:40.