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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Nuevo León • Nota • 23 de agosto de 2026

El gobernador que regresó tan rápido que ni alcanzó a desempacar la maleta

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El gobernador que regresó tan rápido que ni alcanzó a desempacar la maleta
Hay reincorporaciones y hay este viernes en Sinaloa. Rubén Rocha Moya volvió a la gubernatura tras 112 días de licencia con un mensaje épico: regresaba con la frente limpia y en alto, con la fuerza de la verdad de su lado, y prometió gobernar con firmeza y entrega. Un discurso de esos que se enmarcan. Lástima que el marco no alcanzó a secarse, porque para el sábado 22 de agosto el mismo gobernador ya había presentado otra solicitud de licencia ante el Congreso. La firmeza duró lo que un vaso de agua en agosto regio.

El Congreso de Sinaloa, que seguramente pensaba tener el fin de semana libre, tuvo que convocar a sesión extraordinaria para el domingo a las once de la mañana, un horario más propio de partido de liga infantil que de crisis institucional. Nada como planear la agenda legislativa alrededor de un funcionario que cambia de opinión más rápido de lo que uno cambia de fila en el súper.

El contexto no ayuda a la solemnidad. Rocha se declara ajeno e inocente frente a los señalamientos que vienen desde Estados Unidos, y está en su derecho: presunción de inocencia para todos, incluidos los gobernadores con agenda de vaivén. Pero la coreografía política es otra cosa. Morena se deslindó y lo calificó de decisión personal. La Segob se deslindó. Veintitrés gobernadores de la 4T le pidieron madurez y congruencia, palabras que uno normalmente escucha en junta de padres de familia, no en comunicado de mandatarios. Y hasta la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó, sin nombrarlo, aquello de que ningún interés personal debe estar por encima de la Nación. Cuando tu propio partido, tu secretaría de Gobernación y casi dos docenas de colegas se forman para tomar distancia, uno empieza a sospechar que la reunión de bienvenida se canceló.

Desde Nuevo León miramos el episodio con la ternura de quien ve a un compañero entregar el examen, arrepentirse, pedirlo de vuelta y volverlo a entregar con otra respuesta. Ir y venir es humano; hacerlo en menos de 48 horas y con Congreso de por medio es todo un género narrativo. Ojalá el domingo por fin decidan qué silla ocupa quién, porque el pueblo sinaloense ya se mareó de tanto girar la puerta, y nosotros de tanto tomar palomitas.