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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Chihuahua • Nota • 24 de agosto de 2026

El erario le pagó a 1.7 millones de moscas para que no tuvieran vida amorosa

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El erario le pagó a 1.7 millones de moscas para que no tuvieran vida amorosa
Si alguna vez pensó que su vida sentimental iba mal, permítanos presentarle a los verdaderos perdedores de la temporada: aproximadamente 1.7 millones de moscas estériles que las autoridades soltaron en la zona de Samalayuca y Ciudad Juárez. No fueron liberadas para celebrar nada. Fueron liberadas, literalmente, para garantizar que su existencia no deje descendencia alguna. Bienvenidos al programa de gobierno más melancólico jamás diseñado.

Antes de que alguien acuse a El Destiempo de inventar, aclaramos: esto es ciencia real y bastante seria. Se trata de la técnica del insecto estéril para contener al gusano barrenador del ganado, una plaga que trae con los nervios de punta al sector ganadero de la región. La lógica es impecable: si sueltas millones de machos incapaces de reproducirse, las hembras se aparean con ellos y no pasa nada. Nada. Ni un solo huevo. El control biológico funciona a base de puras citas frustrantes.

El delegado de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas confirmó que las moscas estériles empezaron a llegar a Juárez el 20 de agosto y que la primera operación arrancó en Samalayuca. Uno se imagina el operativo: cajas y cajas de insectos con destino a la soltería perpetua, escoltados como si fueran mercancía de lujo. Y en cierto modo lo son: cada mosca representa presupuesto, logística y un laboratorio entero dedicado a que el romance no prospere.

Lo maravilloso del asunto es la eficiencia poética. Mientras hay programas gubernamentales que gastan millones y no producen absolutamente nada por pura ineptitud —saludos, campo chihuahuense abandonado por falta de gerencia—, este gasta millones para no producir nada A PROPÓSITO, y encima funciona. Es el único caso documentado en que la improductividad total es señal de éxito rotundo.

Así que la próxima vez que una mosca le zumbe cerca de la oreja en Samalayuca, tenga compasión. No viene a molestarlo: viene cargando el peso existencial de haber nacido para una misión imposible, financiada por todos nosotros. Es, técnicamente, la única burocracia que vuela. Y, a diferencia de otras, esta sí entrega resultados.