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El Destiempo

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Edición Nacional 10 de octubre, 2026
Michoacán • Digest • 24 de agosto de 2026

Morelia talará hoy para reforestar mañana (y el zoológico dará el pésame a los pájaros)

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Morelia talará hoy para reforestar mañana (y el zoológico dará el pésame a los pájaros)
Amanece en Morelia y el pronóstico es claro: motosierra por la madrugada, discurso por la mañana y luto por la tarde. En la zona de Tres Puentes, donde el gobierno estatal empuja las obras del Morebús, la jornada arrancó como ya es tradición: trabajadores cortando árboles antes de que salga el sol, activistas corriendo para impedirlo y, al final, un solo pajarito rescatado como único sobreviviente de la epopeya ambiental. Los demás huevos, ni modo, se quedaron en la lista de espera de la reforestación.

Porque esa es la gran promesa oficial: se talará hoy para plantar mañana. El gobierno de Michoacán anunció 32 mil árboles nuevos —así, con número redondo y ambición de vivero— desde Villas del Pedregal hasta el Arboretum, en calidad de compensación. Es el equivalente urbano a chocar el coche prometiendo que el próximo será mejor. Treinta y dos mil pinos jóvenes que aún no nacen contra los adultos que ya cayeron: un intercambio que sólo cuadra en la contabilidad creativa de quien nunca ha esperado a que un árbol crezca.

Mientras tanto, el Parque Zoológico Benito Juárez se sumó a la causa con un despliegue conmovedor: personal especializado en dos turnos diarios, recorridos de vigilancia, revisión de nidos, madrigueras y cavidades para “salvaguardar la fauna urbana”. Todo muy profesional, salvo por un detalle incómodo: los vecinos siguieron encontrando roedores y aves entre los escombros. Es decir, tenemos a los guardianes de la fauna inspeccionando con lupa el mismo terreno donde la fauna aparece sin vida. Un servicio de vigilancia tan eficaz que llega justo después. El zoológico, fiel a su vocación, cuida a los animales; sólo que ahora también los encuentra.

Los vecinos, poco convencidos de la logística celestial de “tálalo y luego lo repones”, hicieron lo que se hace en Morelia cuando algo indigna: plantón. Y no uno, sino dos en pocos días, esta vez frente al Poder Judicial de la Federación, con marcha incluida desde Tres Puentes, para exigir que se revisen sus amparos. La respuesta institucional fue elegante: aparecieron elementos que, según identificó el propio gobernador, eran de la SSPC, cercando el plantón. Nada dice “te escuchamos, ciudadano” como rodearte con uniformados mientras haces valer tu derecho a quejarte.

El gobernador, por su parte, salió a tranquilizar a todos con una frase digna de folleto: el Morebús está “blindado” ante los amparos y la documentación ambiental está “en regla”. Blindado. Como si el problema de talar árboles fuera de balística. Uno entiende que los papeles estén en orden; lo que no termina de estarlo es el bosque. Pero en el gremio de las obras públicas, “documentación en regla” es el nuevo “todo bajo control”, esa contraseña que se pronuncia siempre un segundo antes de que algo deje de estarlo.

Y si de movilidad hablamos, el alcalde Alfonso Martínez aportó su cuota de equilibrismo verbal sobre el eventual aumento al transporte. Reconoció que subir la tarifa golpearía directo a los estudiantes, pero que la tarifa actual es difícil de sostener para los transportistas por el precio de combustibles y refacciones. Traducido: a todos les duele, así que aguántense parejo. La Secretaría de Movilidad completó el cuadro informando que el 85% de las unidades del poniente ya rebasó los 25 años de vida. O sea que el estudiante que hoy no puede pagar el pasaje viaja, además, en un camión que tiene la edad de su papá.

En el capítulo tecnológico, Morelia presumió que ya conectó 6 mil cámaras privadas a su sistema de videovigilancia, de un universo de 7 mil 800. Cuentas claras: apenas mil 800 son del municipio. Es decir, la seguridad de la capital se sostiene, en su mayoría, con los ojos que los propios ciudadanos pusieron en sus cocheras. Un modelo participativo admirable: tú compras la cámara, tú pagas la luz, tú la instalas, y el gobierno pone lo más difícil de todo, que es mirar la pantalla.

En la política, más de 2 mil jóvenes cerraron filas con Gladyz Butanda, aspirante a coordinar la 4T en Michoacán, bajo el lema “es tiempo de las juventudes”. Frase noble, aunque uno sospecha que el tiempo de las juventudes coincide, sorprendentemente, con el tiempo de las asambleas informativas. Y a nivel federal, Agricultura informó que más de 1.1 millones de personas indígenas y afromexicanas reciben apoyos directos de Producción para el Bienestar. Buen dato, sincero aplauso; ojalá que a los campesinos de Chiapas ahogados por la sequía les toque la misma puntualidad con que aquí se organizan las fotos.

En resumen: Morelia despidió árboles, rescató un pájaro, blindó un camión, rodeó un plantón, envejeció su flota y encendió seis mil cámaras ajenas. Un domingo productivo. Mañana, si Dios y el vivero quieren, plantamos.