Campeones nacionales de banqueta: la CDMX presume su primer lugar en ambulantaje
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La Ciudad de México ya tiene su medalla de oro de la temporada, y no fue en un estadio. Un informe de la Secretaría de Economía federal la nombró la entidad con más vendedores ambulantes del país: 199 mil personas al primer trimestre de 2026, muy por encima del resto. De un millón 480 mil comerciantes en vía pública que hay en todo México, la capital se quedó con la rebanada más grande del pastel... que probablemente también se vende en la esquina, a diez pesos y sin factura.
El informe agrega un detalle que ninguna autoridad quiere subrayar: predominan las mujeres, y el salario promedio nacional del oficio ronda los 4 mil 930 pesos por 31.6 horas a la semana. Es decir, primer lugar en cantidad, últimos lugares en ingreso. La economía informal sostiene a la ciudad con una mano y con la otra le cobra el piso.
Para que a nadie le queden dudas del tamaño del reclamo, un grupo de comerciantes decidió pasar de la estadística a la calle. Llevan cuatro días con un tianguis instalado sobre la avenida Juárez, a un costado de la Alameda Central, exigiendo más espacios de venta que los que las autoridades les ofrecen. El método es de una lógica impecable: para protestar porque no hay lugar, ocupar todo el lugar, incluido el que usaban el Trolebús Línea 1 y el Centrobús para circular.
Y ahí está el nudo de siempre. Las autoridades ofrecen unos metros, los ambulantes piden otros tantos, y en el ínter la Alameda —ese pulmón que la ciudad presume en los folletos— amanece convertida en zona de negociación permanente. Nadie discute que 199 mil personas necesitan de dónde comer; lo que nadie resuelve es cómo caben todas en una banqueta que la propia ciudad no da para más.
Mientras tanto, la capital seguirá encabezando el ranking. Es el único primer lugar que se consigue sin invertir un peso en promoción: basta con no resolverlo durante suficientes sexenios.
El informe agrega un detalle que ninguna autoridad quiere subrayar: predominan las mujeres, y el salario promedio nacional del oficio ronda los 4 mil 930 pesos por 31.6 horas a la semana. Es decir, primer lugar en cantidad, últimos lugares en ingreso. La economía informal sostiene a la ciudad con una mano y con la otra le cobra el piso.
Para que a nadie le queden dudas del tamaño del reclamo, un grupo de comerciantes decidió pasar de la estadística a la calle. Llevan cuatro días con un tianguis instalado sobre la avenida Juárez, a un costado de la Alameda Central, exigiendo más espacios de venta que los que las autoridades les ofrecen. El método es de una lógica impecable: para protestar porque no hay lugar, ocupar todo el lugar, incluido el que usaban el Trolebús Línea 1 y el Centrobús para circular.
Y ahí está el nudo de siempre. Las autoridades ofrecen unos metros, los ambulantes piden otros tantos, y en el ínter la Alameda —ese pulmón que la ciudad presume en los folletos— amanece convertida en zona de negociación permanente. Nadie discute que 199 mil personas necesitan de dónde comer; lo que nadie resuelve es cómo caben todas en una banqueta que la propia ciudad no da para más.
Mientras tanto, la capital seguirá encabezando el ranking. Es el único primer lugar que se consigue sin invertir un peso en promoción: basta con no resolverlo durante suficientes sexenios.