Vallarta abre sus puertas al mundo (justo por donde no pasó el camión de la basura)
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Amaneció lloviendo en todo Jalisco. Zapopan con "lluvia de gran intensidad", que es la manera fina que tiene el Servicio Meteorológico de avisarte que hoy también te vas a mojar los tenis. Y mientras el cielo cumplía su chamba con esa puntualidad que uno quisiera para los servicios públicos, los ayuntamientos cumplían la suya: prometer.
Empecemos por la joya de la corona. La Auditoría Superior del Estado de Jalisco cerró la revisión de la cuenta pública 2024 de Puerto Vallarta y encontró un hoyito de 75 millones 81 mil 243 pesos con 78 centavos. Con centavos, sí. La ASEJ los contó todos, uno por uno, con esa precisión de relojero suizo que solo aparece cuando el dinero ya no aparece. Ciento treinta y ocho observaciones repartidas en tres rubros, y una administración morenista saliente de la que el actual alcalde, Luis Munguía, dice que dejó un pequeño detalle contable: constructoras que juran haber pagado, pero de las que nadie encuentra el recibo. Estamos, señoras y señores, ante el sistema tributario más avanzado de Occidente: pagas y confías. Como en la fonda de la esquina, pero con fraccionamientos enteros de por medio.
Y aquí viene lo bello del timing jalisciense. El mismo alcalde que reconoce que a la ciudad la entregaron con cobros sin comprobante y con la basura hecha bola, presentó esta semana su plan estelar: "Nuestra Ciudad de Puertas al Mundo". Cinco ejes, internacionalización, diplomacia municipal, hasta un convenio con una consultora colombiana para posicionar el destino en el mapa global. Ambición no le falta. Lo único es que, según la propia encuesta del Inegi, los dos problemas número uno de los vallartenses siguen siendo el transporte público y la recolección de basura. O sea: abrimos las puertas al mundo, pero que el visitante brinque las bolsas negras del pasillo. Bienvenido a Vallarta, capital internacional del "ya casi pasa el camión".
Hablando de agua —tema líquido y también resbaloso—, SEAPAL tuvo que repartir más de 4 millones de litros en pipas porque una concesionaria de la autopista se atrasó en sus obras. Cuatro millones de litros a mano, colonia por colonia, con camionetas y tinacos, mientras en la colonia Brisas del Pacífico llevan más de cuatro días con una fuga que ya se escurrió hasta el centro cultural. Es la paradoja hidráulica perfecta del estado: repartimos agua que no hay por un lado y regalamos la que sí hay por el otro, directito a la coladera. Con esa eficiencia, el próximo eje del plan debería llamarse "Puertas al Charco".
En el Área Metropolitana, la Setran anda de cacería. Retiraron motos de plataforma que operaban como taxi porque, aunque el viaje en moto sale a 97 pesos y el de coche a 139, la ley lo prohíbe y la multa llega a 22 mil pesos. Mientras tanto, otro dato del mismo periódico: 78 motociclistas muertos en el AMG entre enero y julio. Traduzco la política pública: la moto barata te la quitan por ilegal, pero la moto peligrosa te la dejan circular, no vaya a ser que le estorbemos al mercado. Coherencia vial nivel Guadalajara.
Y del agua que no se paga pasamos a las cuentas que tampoco. El SIAPA aprobó por unanimidad revisar los adeudos de los municipios para firmar convenios "con trato igualitario". Tlaquepaque, que dice haber invertido 320 millones en obras que le tocaban al SIAPA, ya levantó la mano; Tonalá anda buscando meter otras 16 colonias al descuento. Es el nuevo deporte metropolitano: no pagar, pero exigir que a todos nos perdonen igual. La solidaridad jalisciense, esa que solo florece cuando llega el recibo.
Cierro con dos escenas de política pura. En Bahía de Banderas, el Cabildo volvió a sesionar tras 45 días de silencio absoluto —mes y medio de vacaciones democráticas— y regresa con 20 asuntos pendientes que, mágicamente, no eran urgentes hasta que los regidores empezaron a preguntar por qué nadie sesionaba. Y en Zapopan, Fernando Kim dejó nada menos que la Coordinación de Comunicación Social del Senado para venir a "coordinar la defensa de la 4T" desde las bases. Qué nobleza: renunciar al micrófono nacional para volver al terreno, justo cuando huele a proceso electoral 2026-2027. La política es el único empleo donde bajarte de puesto se anuncia como acto de humildad.
Llovió parejo, pues. Sobre los tenis, sobre las cuentas públicas y sobre las promesas. Lo único seguro es que mañana también estará nublado, y que el camión de la basura, otra vez, va tardadito.
Empecemos por la joya de la corona. La Auditoría Superior del Estado de Jalisco cerró la revisión de la cuenta pública 2024 de Puerto Vallarta y encontró un hoyito de 75 millones 81 mil 243 pesos con 78 centavos. Con centavos, sí. La ASEJ los contó todos, uno por uno, con esa precisión de relojero suizo que solo aparece cuando el dinero ya no aparece. Ciento treinta y ocho observaciones repartidas en tres rubros, y una administración morenista saliente de la que el actual alcalde, Luis Munguía, dice que dejó un pequeño detalle contable: constructoras que juran haber pagado, pero de las que nadie encuentra el recibo. Estamos, señoras y señores, ante el sistema tributario más avanzado de Occidente: pagas y confías. Como en la fonda de la esquina, pero con fraccionamientos enteros de por medio.
Y aquí viene lo bello del timing jalisciense. El mismo alcalde que reconoce que a la ciudad la entregaron con cobros sin comprobante y con la basura hecha bola, presentó esta semana su plan estelar: "Nuestra Ciudad de Puertas al Mundo". Cinco ejes, internacionalización, diplomacia municipal, hasta un convenio con una consultora colombiana para posicionar el destino en el mapa global. Ambición no le falta. Lo único es que, según la propia encuesta del Inegi, los dos problemas número uno de los vallartenses siguen siendo el transporte público y la recolección de basura. O sea: abrimos las puertas al mundo, pero que el visitante brinque las bolsas negras del pasillo. Bienvenido a Vallarta, capital internacional del "ya casi pasa el camión".
Hablando de agua —tema líquido y también resbaloso—, SEAPAL tuvo que repartir más de 4 millones de litros en pipas porque una concesionaria de la autopista se atrasó en sus obras. Cuatro millones de litros a mano, colonia por colonia, con camionetas y tinacos, mientras en la colonia Brisas del Pacífico llevan más de cuatro días con una fuga que ya se escurrió hasta el centro cultural. Es la paradoja hidráulica perfecta del estado: repartimos agua que no hay por un lado y regalamos la que sí hay por el otro, directito a la coladera. Con esa eficiencia, el próximo eje del plan debería llamarse "Puertas al Charco".
En el Área Metropolitana, la Setran anda de cacería. Retiraron motos de plataforma que operaban como taxi porque, aunque el viaje en moto sale a 97 pesos y el de coche a 139, la ley lo prohíbe y la multa llega a 22 mil pesos. Mientras tanto, otro dato del mismo periódico: 78 motociclistas muertos en el AMG entre enero y julio. Traduzco la política pública: la moto barata te la quitan por ilegal, pero la moto peligrosa te la dejan circular, no vaya a ser que le estorbemos al mercado. Coherencia vial nivel Guadalajara.
Y del agua que no se paga pasamos a las cuentas que tampoco. El SIAPA aprobó por unanimidad revisar los adeudos de los municipios para firmar convenios "con trato igualitario". Tlaquepaque, que dice haber invertido 320 millones en obras que le tocaban al SIAPA, ya levantó la mano; Tonalá anda buscando meter otras 16 colonias al descuento. Es el nuevo deporte metropolitano: no pagar, pero exigir que a todos nos perdonen igual. La solidaridad jalisciense, esa que solo florece cuando llega el recibo.
Cierro con dos escenas de política pura. En Bahía de Banderas, el Cabildo volvió a sesionar tras 45 días de silencio absoluto —mes y medio de vacaciones democráticas— y regresa con 20 asuntos pendientes que, mágicamente, no eran urgentes hasta que los regidores empezaron a preguntar por qué nadie sesionaba. Y en Zapopan, Fernando Kim dejó nada menos que la Coordinación de Comunicación Social del Senado para venir a "coordinar la defensa de la 4T" desde las bases. Qué nobleza: renunciar al micrófono nacional para volver al terreno, justo cuando huele a proceso electoral 2026-2027. La política es el único empleo donde bajarte de puesto se anuncia como acto de humildad.
Llovió parejo, pues. Sobre los tenis, sobre las cuentas públicas y sobre las promesas. Lo único seguro es que mañana también estará nublado, y que el camión de la basura, otra vez, va tardadito.