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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Michoacán • Nota • 25 de agosto de 2026

La vaca que gobernó por un instante la carretera Huetamo-San Lucas

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La vaca que gobernó por un instante la carretera Huetamo-San Lucas
Hay noticias que son crónica y hay noticias que son parábola. La de esta madrugada en la carretera Huetamo-San Lucas, a la altura de Purechucho, cerca del entronque con Tziritzícuaro, es de las segundas. Un motociclista circulaba en la oscuridad cuando se topó de frente con una vaca, perdió el control y derrapó. Resultó lesionado, y el mismo tramo sumó a otro motociclista accidentado en distinto percance. La autoridad ya lo confirmó; la vaca, por su parte, guarda un silencio digno de estadista.

Uno quisiera reírse del conductor, pero sería injusto. El verdadero personaje de esta historia es la res: inmóvil, monumental, colocada exactamente en el punto donde nadie la esperaba y donde nadie podía esquivarla. Si eso no es una radiografía de cómo se transita por Michoacán, entonces no sé qué lo sea. Uno arranca con fe, acelera con las mejores intenciones, y de golpe aparece el obstáculo que llevaba ahí toda la noche mientras todos miraban para otro lado.

La parte que nadie quiere decir en voz alta es que la vaca no salió de la nada. Las vacas en la carretera son el clásico secreto a voces de las regiones rurales: todo mundo sabe que están, todo mundo sabe en qué tramos, y aun así la solución sigue siendo confiar en los reflejos del que va manejando a las tres de la mañana. No hay cerca, no hay señalamiento reflejante que sirva, no hay más iluminación que la de la propia moto. La prevención, como casi siempre, corre por cuenta del que se va a lastimar.

Y conviene recordar que apenas empieza septiembre, el mes en que Michoacán invita —con toda razón— a brindar con charanda y mezcal de la tierra. Excelente para la economía local, pésimo para el que después agarra la moto pensando que la carretera está vacía. Entre el ganado suelto de madrugada y las ganas de celebrar las fiestas patrias, ese tramo se va a convertir en una prueba de supervivencia. Mi humilde sugerencia para las autoridades de la región: menos discursos sobre seguridad vial y más reflejantes en las curvas, o de perdida un censo de las vacas que ya tienen ruta y horario fijos.

Que el conductor se recupere pronto. Que la vaca —esperemos— haya sobrevivido también. Y que quede el aprendizaje michoacano de la semana: en esta carretera, el que va rápido no siempre es el que manda. A veces manda el que se queda quieto en medio del camino y obliga a todos los demás a derrapar a su alrededor.