El estado donde hasta ChatGPT hace turismo y los rateros ya piden plano arquitectónico
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Miren, no es que en Jalisco y sus alrededores no pase nada: es que pasa todo junto y sin previo aviso, como aguacero de agosto sobre el que dejó la ropa tendida.
Arranquemos con la telenovela que nos llega del vecindario sinaloense, porque nos toca de reojo. Un gobernador renunció, regresó al cargo por 34 horas y volvió a irse, en una coreografía que dejó a su propio partido buscando la salida de emergencia. Morena, con esa lealtad conmovedora que solo florece cuando huele a lío, salió en fila india a 'deslindarse', que es la palabra fina para decir 'yo a ese señor ni lo conozco, oficial'. Presentaron coordinadores en tres estados y cada quien aprovechó el micrófono para aclarar que los liderazgos individuales no son la causa, que la causa es transparente y purísima, y que lo del gobernador de las 34 horas mejor se lo dejan a las comisiones de honestidad, esas que se activan como calentador de leña: tarde y echando humo. La cereza: la gobernadora interina resultó ser comadre de toda la vida del renunciante. Pura casualidad institucional, faltaba más.
Del otro lado del muro, Estados Unidos anda repartiendo cancelaciones de visa como volantes de tianguis. Le tocó a gobernadoras, alcaldes, diputados y hasta a un integrante muy conocido del movimiento, a quien —según los reportes— le empezaron a barajar destinos de reubicación como si fuera agencia de viajes: primero Rusia y China, luego Sudáfrica, y al final nada, se quedó dando asambleas en Tabasco, que para el caso queda más cerca y no piden visa. Lo verdaderamente tierno es la reacción de la banca: los bancos, que durante años no pestañeaban, de pronto descubrieron su vocación de auditores y andan revisando si les conviene seguir guardándoles la quincena a los señalados. La moralidad financiera, ya se sabe, despierta justo cuando el semáforo gringo se pone rojo.
Pero bajemos a lo nuestro, que aquí la creatividad no se queda atrás. En Puerto Vallarta el alcalde destapó una modalidad contable de vanguardia: el pago fantasma. Constructoras que aseguran haber entregado millones a la administración pasada... pero que al pedirles el recibo confesaron que nunca hubo recibo. Ni folio, ni membrete, ni un 'que tenga bonito día'. La Auditoría Superior del Estado ya puso números sobre la mesa y no son de rifa parroquial. Uno se pregunta en qué universidad enseñan a cobrar sin expedir comprobante; ha de ser la misma donde Wisin abrió su facultad.
Y hablando de rankings, la noticia que nos infló el pecho: Bahía de Banderas fue nombrada la quinta bahía más hermosa del mundo... por ChatGPT. Así es: le encargamos el orgullo cívico a un programa que jamás ha olido el malecón, ni ha sudado la humedad de mayo, ni ha pagado 90 pesos por un coco frío. No es ranking oficial ni científico, aclaran, pero ya lo trae puesto media costa como banda presidencial. A este paso, el próximo informe de gobierno lo redacta un chatbot y lo lee otro chatbot, mientras nosotros aplaudimos desde la playa.
En Guadalajara, mientras tanto, la delincuencia se profesionalizó. Unos amantes de lo ajeno decidieron que entrar por la puerta ya es de aficionados y le abrieron un boquete al techo de un supermercado para bajar por el efectivo, con tanta calma que hasta rompieron los cristales de la entrada, no fuera a pensarse que les faltó estilo. Ya no basta con ser ratero: ahora hay que saber de albañilería y estructura. Pronto pedirán bitácora de obra.
En el penal de Vallarta, octava revisión en seis meses, aseguraron un botín digno de bazar: tijeras, navajas, encendedores, bocinas, gorras, prendas de colores no permitidos y —atención— cinco perfumes. Porque una cosa es estar recluido y otra andar oliendo mal; hasta ahí llega la dignidad.
Y para cerrar la caja registradora del desconsuelo: el SIAPA reconoció que arrastra más de 20 mil millones de pesos de cartera vencida y que ni soñar con recuperarla toda. Van 70 embargos y ahora se lanzan contra los centros comerciales. Traduzco: el organismo del agua se está ahogando, valga la crueldad, en su propia deuda, mientras nos pide a todos que paguemos puntualitos. Como el tío que debe en toda la cuadra pero te recuerda que le devuelvas los veinte pesos.
Jalisco, pues: donde el algoritmo hace turismo, el ratero estudia ingeniería y el recibo es una leyenda urbana.
Arranquemos con la telenovela que nos llega del vecindario sinaloense, porque nos toca de reojo. Un gobernador renunció, regresó al cargo por 34 horas y volvió a irse, en una coreografía que dejó a su propio partido buscando la salida de emergencia. Morena, con esa lealtad conmovedora que solo florece cuando huele a lío, salió en fila india a 'deslindarse', que es la palabra fina para decir 'yo a ese señor ni lo conozco, oficial'. Presentaron coordinadores en tres estados y cada quien aprovechó el micrófono para aclarar que los liderazgos individuales no son la causa, que la causa es transparente y purísima, y que lo del gobernador de las 34 horas mejor se lo dejan a las comisiones de honestidad, esas que se activan como calentador de leña: tarde y echando humo. La cereza: la gobernadora interina resultó ser comadre de toda la vida del renunciante. Pura casualidad institucional, faltaba más.
Del otro lado del muro, Estados Unidos anda repartiendo cancelaciones de visa como volantes de tianguis. Le tocó a gobernadoras, alcaldes, diputados y hasta a un integrante muy conocido del movimiento, a quien —según los reportes— le empezaron a barajar destinos de reubicación como si fuera agencia de viajes: primero Rusia y China, luego Sudáfrica, y al final nada, se quedó dando asambleas en Tabasco, que para el caso queda más cerca y no piden visa. Lo verdaderamente tierno es la reacción de la banca: los bancos, que durante años no pestañeaban, de pronto descubrieron su vocación de auditores y andan revisando si les conviene seguir guardándoles la quincena a los señalados. La moralidad financiera, ya se sabe, despierta justo cuando el semáforo gringo se pone rojo.
Pero bajemos a lo nuestro, que aquí la creatividad no se queda atrás. En Puerto Vallarta el alcalde destapó una modalidad contable de vanguardia: el pago fantasma. Constructoras que aseguran haber entregado millones a la administración pasada... pero que al pedirles el recibo confesaron que nunca hubo recibo. Ni folio, ni membrete, ni un 'que tenga bonito día'. La Auditoría Superior del Estado ya puso números sobre la mesa y no son de rifa parroquial. Uno se pregunta en qué universidad enseñan a cobrar sin expedir comprobante; ha de ser la misma donde Wisin abrió su facultad.
Y hablando de rankings, la noticia que nos infló el pecho: Bahía de Banderas fue nombrada la quinta bahía más hermosa del mundo... por ChatGPT. Así es: le encargamos el orgullo cívico a un programa que jamás ha olido el malecón, ni ha sudado la humedad de mayo, ni ha pagado 90 pesos por un coco frío. No es ranking oficial ni científico, aclaran, pero ya lo trae puesto media costa como banda presidencial. A este paso, el próximo informe de gobierno lo redacta un chatbot y lo lee otro chatbot, mientras nosotros aplaudimos desde la playa.
En Guadalajara, mientras tanto, la delincuencia se profesionalizó. Unos amantes de lo ajeno decidieron que entrar por la puerta ya es de aficionados y le abrieron un boquete al techo de un supermercado para bajar por el efectivo, con tanta calma que hasta rompieron los cristales de la entrada, no fuera a pensarse que les faltó estilo. Ya no basta con ser ratero: ahora hay que saber de albañilería y estructura. Pronto pedirán bitácora de obra.
En el penal de Vallarta, octava revisión en seis meses, aseguraron un botín digno de bazar: tijeras, navajas, encendedores, bocinas, gorras, prendas de colores no permitidos y —atención— cinco perfumes. Porque una cosa es estar recluido y otra andar oliendo mal; hasta ahí llega la dignidad.
Y para cerrar la caja registradora del desconsuelo: el SIAPA reconoció que arrastra más de 20 mil millones de pesos de cartera vencida y que ni soñar con recuperarla toda. Van 70 embargos y ahora se lanzan contra los centros comerciales. Traduzco: el organismo del agua se está ahogando, valga la crueldad, en su propia deuda, mientras nos pide a todos que paguemos puntualitos. Como el tío que debe en toda la cuadra pero te recuerda que le devuelvas los veinte pesos.
Jalisco, pues: donde el algoritmo hace turismo, el ratero estudia ingeniería y el recibo es una leyenda urbana.