Bienvenidos a Nuevo León: aquí ya no hay pobres, solo un olorcito que nadie identifica
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Buenos días desde el estado más próspero, más disciplinado y más perfumado de la República. Ayer el gobernador Samuel García salió a Nuevo León Informa a contarnos que la pobreza pasó de 25 a 10 por ciento y que la pobreza extrema —esa cosa fea que veíamos en las orillas— prácticamente ya no existe, bajó de 2 a 0.5 por ciento. Uno lo escucha y quiere aplaudir, hasta que sale a la calle a 45 grados, se sube a un camión que a veces se incendia solo, y se pregunta a qué colonia se mudaron los 94 mil regios que, según las diapositivas, ya son clase media. Ojalá les haya tocado con clima.
Porque el otro gran misterio metropolitano no es la desigualdad: es el olor. Vecinos de media ciudad llevan días reportando una peste que va y viene, y las autoridades ya nos tranquilizaron con la frase más reconfortante del manual: 'no hay riesgo para la población'. Faltó el asterisco: no sabemos qué es, no sabemos de dónde viene, pero confíen. Nada dice 'todo bajo control' como un gobierno oliendo el aire con cara de duda mientras pide paciencia.
Mientras tanto, en San Pedro —esa sucursal de Suiza con carne asada— la policía municipal anunció que capacitó a sus elementos en rapel, combate urbano y acondicionamiento físico de alto rendimiento. Combate urbano. En San Pedro. Uno imagina a los oficiales descolgándose por la fachada de una casa club para repeler la amenaza más temible del municipio: un valet parking sin cambio. Bien por la profesionalización, pero si en el lugar más seguro del país hace falta combate urbano, alguien avísele a los demás que se vayan preparando.
En el frente animal, el Estado descubrió que sí puede moverse rápido cuando quiere. Se viralizó un video donde un joven lanza al aire a una gatita llamada Julieta, y en cuestión de horas el Secretario General de Gobierno condenó los hechos, la Fiscalía abrió operativo y prometió 'todo el peso de la ley'. Y qué bueno, en serio: el maltrato animal es delito y merece consecuencias. Lo único que pedimos es que ese mismo peso, esa misma velocidad y ese mismo helicóptero se estrenen también con las carpetas que llevan años juntando polvo. A ver si Julieta le presta su expediente a alguien más.
Hablando de expedientes eternos: se cumplieron 15 años del Casino Royale. Cincuenta y dos personas y dos bebés que no nacieron. No hay chiste posible ahí, y no lo vamos a buscar. Lo grotesco —eso sí— es el paisaje: donde estuvo el casino hoy hay una tienda de pisos y mosaicos, los deudos siguen yendo al memorial a exigir justicia, y la justicia sigue de licencia indefinida. Quince años después, el único que entrega cuentas cuadradas por metro cuadrado es el que vende el mármol.
En el capítulo educativo, el gobierno le cambió el nombre al Colegio Militarizado General Mariano Escobedo: ahora se llama Colegio Ciudadano de Excelencia y Disciplina. Le quitaron lo militar del letrero y le dejaron la 'Disciplina' con mayúscula, no fuera a extrañarse. Es la vieja receta regia: cuando algo incomoda, no se transforma, se rebautiza. Mañana el tráfico de Morones Prieto será el 'Corredor de Movilidad Pausada'.
Y como en Nuevo León nada se celebra sin marca registrada, esta semana tuvimos a la titular de Amar a Nuevo León encabezando el Gran Baile 'Corazones de Oro', mientras el municipio de Monterrey montaba 'Regios de Oro' para 2 mil 500 adultos mayores. Todo dorado, todo con foto. Nuestros abuelos, que criaron generaciones con salario mínimo, ahora reciben un evento temático y un aplauso. Se lo merecen; ojalá el cariño también viniera en forma de pensión, de sombra en la parada del camión y de un doctor que no quede a tres horas de distancia.
Cierre internacional para no perder el hilo: en Sinaloa, Rubén Rocha Moya renunció, regresó, y volvió a pedir licencia en el mismo fin de semana, como quien no se decide a bajarse de la alberca. Dicen desde Palacio Nacional que la presidenta ya no le contesta el teléfono y que Morena evalúa si sigue en el partido. Aquí en el norte lo entendemos: es exactamente la misma energía del vecino que dice 'ya me voy' en la carne asada y sigue ahí tres horas después.
Ah, y para rematar: hoy pronostican 45 grados. Aguanten, que dicen que el 15 de septiembre llega el primer frente frío. Como todo en este estado: la solución existe, nada más falta que sea septiembre.
Porque el otro gran misterio metropolitano no es la desigualdad: es el olor. Vecinos de media ciudad llevan días reportando una peste que va y viene, y las autoridades ya nos tranquilizaron con la frase más reconfortante del manual: 'no hay riesgo para la población'. Faltó el asterisco: no sabemos qué es, no sabemos de dónde viene, pero confíen. Nada dice 'todo bajo control' como un gobierno oliendo el aire con cara de duda mientras pide paciencia.
Mientras tanto, en San Pedro —esa sucursal de Suiza con carne asada— la policía municipal anunció que capacitó a sus elementos en rapel, combate urbano y acondicionamiento físico de alto rendimiento. Combate urbano. En San Pedro. Uno imagina a los oficiales descolgándose por la fachada de una casa club para repeler la amenaza más temible del municipio: un valet parking sin cambio. Bien por la profesionalización, pero si en el lugar más seguro del país hace falta combate urbano, alguien avísele a los demás que se vayan preparando.
En el frente animal, el Estado descubrió que sí puede moverse rápido cuando quiere. Se viralizó un video donde un joven lanza al aire a una gatita llamada Julieta, y en cuestión de horas el Secretario General de Gobierno condenó los hechos, la Fiscalía abrió operativo y prometió 'todo el peso de la ley'. Y qué bueno, en serio: el maltrato animal es delito y merece consecuencias. Lo único que pedimos es que ese mismo peso, esa misma velocidad y ese mismo helicóptero se estrenen también con las carpetas que llevan años juntando polvo. A ver si Julieta le presta su expediente a alguien más.
Hablando de expedientes eternos: se cumplieron 15 años del Casino Royale. Cincuenta y dos personas y dos bebés que no nacieron. No hay chiste posible ahí, y no lo vamos a buscar. Lo grotesco —eso sí— es el paisaje: donde estuvo el casino hoy hay una tienda de pisos y mosaicos, los deudos siguen yendo al memorial a exigir justicia, y la justicia sigue de licencia indefinida. Quince años después, el único que entrega cuentas cuadradas por metro cuadrado es el que vende el mármol.
En el capítulo educativo, el gobierno le cambió el nombre al Colegio Militarizado General Mariano Escobedo: ahora se llama Colegio Ciudadano de Excelencia y Disciplina. Le quitaron lo militar del letrero y le dejaron la 'Disciplina' con mayúscula, no fuera a extrañarse. Es la vieja receta regia: cuando algo incomoda, no se transforma, se rebautiza. Mañana el tráfico de Morones Prieto será el 'Corredor de Movilidad Pausada'.
Y como en Nuevo León nada se celebra sin marca registrada, esta semana tuvimos a la titular de Amar a Nuevo León encabezando el Gran Baile 'Corazones de Oro', mientras el municipio de Monterrey montaba 'Regios de Oro' para 2 mil 500 adultos mayores. Todo dorado, todo con foto. Nuestros abuelos, que criaron generaciones con salario mínimo, ahora reciben un evento temático y un aplauso. Se lo merecen; ojalá el cariño también viniera en forma de pensión, de sombra en la parada del camión y de un doctor que no quede a tres horas de distancia.
Cierre internacional para no perder el hilo: en Sinaloa, Rubén Rocha Moya renunció, regresó, y volvió a pedir licencia en el mismo fin de semana, como quien no se decide a bajarse de la alberca. Dicen desde Palacio Nacional que la presidenta ya no le contesta el teléfono y que Morena evalúa si sigue en el partido. Aquí en el norte lo entendemos: es exactamente la misma energía del vecino que dice 'ya me voy' en la carne asada y sigue ahí tres horas después.
Ah, y para rematar: hoy pronostican 45 grados. Aguanten, que dicen que el 15 de septiembre llega el primer frente frío. Como todo en este estado: la solución existe, nada más falta que sea septiembre.