Extorsión al 2,325 por ciento: tranquilos, solo es por teléfono
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Existen estadísticas que uno preferiría leer como error de dedo. Coparmex Nuevo Casas Grandes reportó que las víctimas de extorsión en Chihuahua pasaron de 4 a 97 en el primer semestre, un incremento del 2,325 por ciento respecto al año pasado, la variación más alta del país. Léalo despacio: la más alta del país. Por fin Chihuahua encabeza un ranking nacional, lástima que sea este y no el del vino que, según nos contaron esta misma semana, tenemos tierra y clima para producir pero no logramos vender.
El número, así de crudo, asusta. Por eso agradecemos que el propio sector empresarial, a través del Consejo Coordinador Empresarial en la capital, se apurara a ponerle contexto tranquilizador: en Chihuahua ciudad predominan las extorsiones telefónicas y virtuales, sin reportes directos contra negocios establecidos. Respire. No van a tocar la cortina de su local; solo le van a marcar. Es el equivalente moderno de aquello de 'no es contigo, es conmigo', pero cobrando.
El esquema estrella, advierte Coparmex, es el secuestro virtual: engañan a jóvenes para aislarlos y luego presionan a la familia. Es decir, un delito que no necesita pistola ni pasamontañas, solo señal de celular y un guion bien ensayado. La delincuencia, siempre pionera en transformación digital, ya migró a la nube mientras el resto seguimos peleando con el wifi de la oficina.
Lo verdaderamente incómodo es la coreografía institucional. Los empresarios exigen combate 'efectivo' a los tres niveles de gobierno; el gobierno reporta operativos, aseguramientos y refuerzos de elementos; y en medio, la cifra sube como espuma. Todos hacen algo, todos informan algo, y el 2,325 por ciento ahí sigue, campante, sin que nadie lo despeine.
Ojalá el próximo semestre podamos escribir una nota aburrida sobre este tema. Ojalá el récord se lo lleve, al fin, el vino parralense y no la llamada anónima. Mientras tanto, si suena su teléfono con un número desconocido, ya sabe: en Chihuahua eso ahora se llama tendencia.
El número, así de crudo, asusta. Por eso agradecemos que el propio sector empresarial, a través del Consejo Coordinador Empresarial en la capital, se apurara a ponerle contexto tranquilizador: en Chihuahua ciudad predominan las extorsiones telefónicas y virtuales, sin reportes directos contra negocios establecidos. Respire. No van a tocar la cortina de su local; solo le van a marcar. Es el equivalente moderno de aquello de 'no es contigo, es conmigo', pero cobrando.
El esquema estrella, advierte Coparmex, es el secuestro virtual: engañan a jóvenes para aislarlos y luego presionan a la familia. Es decir, un delito que no necesita pistola ni pasamontañas, solo señal de celular y un guion bien ensayado. La delincuencia, siempre pionera en transformación digital, ya migró a la nube mientras el resto seguimos peleando con el wifi de la oficina.
Lo verdaderamente incómodo es la coreografía institucional. Los empresarios exigen combate 'efectivo' a los tres niveles de gobierno; el gobierno reporta operativos, aseguramientos y refuerzos de elementos; y en medio, la cifra sube como espuma. Todos hacen algo, todos informan algo, y el 2,325 por ciento ahí sigue, campante, sin que nadie lo despeine.
Ojalá el próximo semestre podamos escribir una nota aburrida sobre este tema. Ojalá el récord se lo lleve, al fin, el vino parralense y no la llamada anónima. Mientras tanto, si suena su teléfono con un número desconocido, ya sabe: en Chihuahua eso ahora se llama tendencia.