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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Guanajuato • Nota • 27 de agosto de 2026

La Soledad: crónica de un funeral de mojarras con manejo controlado

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La Soledad: crónica de un funeral de mojarras con manejo controlado
Hay comunicados que son un poema. El del SIMAPAG sobre la presa La Soledad es, sin exagerar, prosa de altos vuelos. Nos informan que la fuga en la obra de toma quedó "contenida en su totalidad", que la infraestructura "recuperó su funcionalidad" y que el suministro está "plenamente garantizado". Uno lee eso y respira: todo bien, agua asegurada, vecinos tranquilos.

Pero el verdadero drama, el que merecía novela, viene escondido a media página. Durante la contingencia, el organismo logró "el rescate y traslado de más de 2 mil 500 ejemplares de mojarra, carpa y lobina" hacia la presa La Purísima. Imagínense el operativo: cubetas, prisas, biólogos improvisados, peces mudándose de código postal contra su voluntad. Un éxodo acuático digno de documental. Y hasta ahí, todo es heroísmo.

El problema es la línea siguiente, esa que la burocracia redacta con guantes de seda: "los ejemplares que perecieron fueron retirados de manera controlada y dispuestos finalmente en zanjas, bajo un esquema de manejo orientado a evitar riesgos". Permítanme traducir del idioma oficial al español de banqueta: hubo peces que no alcanzaron el camión de la salvación, se murieron, y los enterraron en una zanja. Pero no en cualquier zanja: en una zanja con esquema de manejo. Con estrategia. Con visión.

Nunca en la historia de Guanajuato una mojarra tuvo un funeral tan bien narrado. Ni el más querido de los tíos recibe un obituario que diga "dispuesto finalmente bajo un esquema orientado a evitar riesgos". Estos peces se fueron con honores lingüísticos.

Uno entiende la lógica del comunicado: hay que contar lo bueno —el rescate— y sepultar lo incómodo —los que no— literalmente. Es la comunicación gubernamental en su forma más pura: los sobrevivientes van en negritas, las bajas van en la oración subordinada. Si el SIMAPAG pusiera el mismo esmero en tapar fugas que en tapizar párrafos, La Soledad ya sería La Compañía.

Ojo, no todo es burla: qué bueno que rescataron a dos mil quinientos. En serio. Ojalá esa misma capacidad de reacción aplique la próxima vez que se rompa una tubería un martes por la noche. Mientras tanto, brindemos por las mojarras de La Purísima, las refugiadas más elegantemente descritas del Bajío. Y guardemos un minuto de silencio, con manejo controlado, por las que se quedaron en la zanja.