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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Jalisco • Digest • 28 de agosto de 2026

La ironía, ese impuesto que el INE todavía no sabe cobrar

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La ironía, ese impuesto que el INE todavía no sabe cobrar
Buenas noticias para este changarro: si el INE se hubiera salido con la suya, esta columna ya vendría acompañada de un inspector con tablita midiendo cuántos gramos de sarcasmo llevamos por párrafo. Se propuso, en pleno 2026, monitorear la burla y la ironía en los medios, como si el humor fuera una fuga de gas que hay que contener antes de que llegue a Fluvial. El Tribunal lo frenó por 'demasiado general', que es la forma elegante de decir 'nadie va a poder medir eso, señores'. Y tienen razón: para entender una ironía se necesita inteligencia y código compartido, dos cosas que no siempre abundan en las sesiones plenarias. Descansen, pues: por hoy reírnos del poder sigue siendo gratis y sin retención de ISR.

Hablando de espectáculos financiados con recursos públicos, en un informe de labores allá por Hidalgo una senadora decidió que la rendición de cuentas se disfruta más con una imitadora de la Presidenta tomando el micrófono para elogiarla. Uno esperaría gráficas, cifras, obras; le entregaron un show de personificación. La rendición de cuentas mutó en teatro de revista, y lo único que quedó claro es que, cuando no tienes resultados que presumir, siempre puedes contratar a alguien que finja que sí. El aplauso fue caro y las críticas, gratis: por ahí anda todavía el reparto de responsabilidades.

De monetización sabemos poco, pero hay quien nos da cátedra: la esposa de cierto capo, hoy con 1.4 millones de seguidores, transmite a diario y libra 'batallas' en vivo donde le llueven regalitos virtuales de origen incierto. Los especialistas en antilavado ya andan nerviosos porque, según ellos, la ley mexicana no le pide a las plataformas verificar de dónde salen esos corazoncitos digitales. Uno se declara culpable de conspiración para lavado en Estados Unidos y regresa a casa a recibir propinas por streaming; el crimen financiero, señoras y señores, ahora tiene función continua y botón de suscripción.

En el terreno internacional, el vecino del norte anunció que evalúa rebautizar al Atlántico o al Pacífico como 'océano América'. Ya le había cambiado el nombre al lago Ontario para adentro de sus papeles, y el primer ministro canadiense le tuvo que recordar que ese nombre tiene más de 400 años, o sea, más edad que el país que quiere rebautizarlo. Uno entiende la ambición: si no puedes gobernar la marea, al menos ponle tu apellido. Aquí en Jalisco, si eso funcionara, ya habríamos rebautizado al SIAPA como 'Fuente de la Eterna Promesa'.

Y ya que tocamos el agua: en el Ayuntamiento tapatío intentaron acorralar a la administración por la deuda con el organismo del agua, y el tiro salió por la culata cuando se descubrió que el IMSS, el ISSSTE, la CFE y hasta Bienestar deben, juntos, 56 millones. Resultó que el agua también se debe y no solo se reclama. Descubrir que las mismas dependencias federales son morosas mientras exigen que el ciudadano pague puntualito es el karma más limpio que ha corrido por esas tuberías en años.

En la costa, la nota que nos robó el corazón: en Puerto Vallarta, Protección Civil lleva más de quince elementos, una lancha pantanera y hasta un dron buscando a dos cocodrilos —un galán de tres metros y medio y su dama de dos y medio— que se pasearon por el canal de Las Mojoneras. Nunca habíamos visto tanto despliegue tecnológico por una parejita que solo quería un fin de semana romántico junto a la ladrillera. Ojalá pusieran el mismo dron a buscar los baches; esos sí no se mueven y llevan años ahí.

También en Vallarta, una jueza le concedió suspensión condicional a un funcionario denunciado por ciberacoso, con la fina condición de tomar terapia y un curso para aprender a respetar a las mujeres. El detalle sabroso: confesó por Zoom que vive en Ciudad Juárez mientras cobra nómina en un organismo del Ayuntamiento porteño. Un servidor público a control remoto, que necesita clases para lo que debería ser el primer día de la primaria. La jueza le advirtió que apareciera o giraba orden de aprehensión; a veces la justicia sí sabe usar el botón de 'salir de la reunión'.

Y cerramos con la economía real: la Coparmex reporta que solo el 23% de los empresarios cree que es buen momento para invertir, el nivel más bajo del que se tenga registro. Entre inseguridad y trámites que parecen diseñados por un enemigo personal, el ánimo anda por el suelo. Pero tranquilos: mientras la ironía siga sin gravamen, este periódico seguirá invirtiendo capital en lo único que aquí no hace falta importar —el descaro—. Nos leemos mañana, si el inspector no llega antes.