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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Jalisco • Nota • 28 de agosto de 2026

Rendición de cuentas, temporada 2: ahora con imitadora incluida

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Rendición de cuentas, temporada 2: ahora con imitadora incluida
Hay quien presenta su informe de labores con cifras, obras y una lámina de PowerPoint que nadie lee. Y hay quien, más audaz, entiende que la política moderna es contenido, y decide que su segundo informe de labores se disfruta mejor con una imitadora de la Presidenta tomando el micrófono. Eso ocurrió en un municipio de Hidalgo, donde una senadora se hizo acompañar por la actriz que caracteriza a la mandataria, quien no se limitó a saludar de lejos: agarró el micrófono, dio un discurso en personaje y elogió a la legisladora con la voz e imagen prestadas de la titular del Ejecutivo.

Entendámoslo como lo que es: un salto conceptual. Si la rendición de cuentas consiste en explicar qué se hizo con el dinero y el mandato de la gente, aquí se dio un giro vanguardista hacia el teatro de revista. Para qué presumir resultados propios cuando puedes rentar la aprobación simulada de la jefa máxima. Es como llevar a un doble de tu jefe a tu evaluación de desempeño para que él mismo diga, con acento y todo, que mereces el aumento. Eficiencia pura.

Para sazonar el guiso, al evento también acudió un senador conocido por su facilidad para atraer polémica, lo que le puso el moño a un paquete que ya venía bastante presentable. Las redes hicieron lo suyo: entre la parodia oficialista y la parodia espontánea de los usuarios, por un momento fue difícil saber cuál era la actuación y cuál el acto de gobierno. Spoiler: las dos cobran, pero solo una sale del presupuesto.

Lo entrañable del asunto es la sinceridad involuntaria. Cuando un informe necesita una imitadora para sostener el aplauso, el mensaje que se manda es transparente hasta la ternura: aquí lo que falta no es escenografía, es contenido. Ojalá algún día veamos el mismo entusiasmo escénico aplicado a un renglón de obra pública terminada. Mientras tanto, que conste en actas que la función estuvo muy bien montada; la crítica, como siempre, corre por nuestra cuenta y todavía —gracias al Tribunal— sale gratis.