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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Chihuahua • Nota • 31 de agosto de 2026

Peña Nieto reaparece en Portofino, sonriente y sentadito junto a quien lo señala por Pegasus

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Peña Nieto reaparece en Portofino, sonriente y sentadito junto a quien lo señala por Pegasus
Si usted pensaba que el arte de la reaparición ya no daba sorpresas, el expresidente Enrique Peña Nieto le tenía guardada una escena digna de guion. Fue captado en una boda exclusiva en Portofino, Italia —un castillo privado, música, invitados de etiqueta—, y no en cualquier mesa, sino de pie y sonriente al lado del empresario israelí Avishai Neria, la misma persona que públicamente lo ha señalado por presuntos sobornos millonarios vinculados a la compra del software de espionaje Pegasus durante su administración. El video lo difundió otro asistente, porque en 2026 hasta las bodas tienen su propio corresponsal.

Hagamos una pausa para saborear la ironía, que aquí viene con denominación de origen. El personaje asociado a la época dorada del espionaje telefónico en México quedó inmortalizado precisamente porque alguien lo grabó sin que él supiera. Es el karma con lente gran angular. El hombre del "todo se sabe" reapareciendo por un video que no controló, junto a quien menos le convenía posar. Ni el mejor libretista de telenovela de las 9 se habría atrevido con ese giro.

Conviene la aclaración sobria, porque en El Destiempo nos burlamos de las escenas, no fabricamos delitos: se trata de señalamientos y de una investigación periodística; el expresidente no ha sido condenado por esto y las acusaciones son, hasta hoy, eso, acusaciones. Lo satirizable no es una sentencia inexistente, sino la estampa: la naturalidad con la que dos figuras enlazadas por un escándalo internacional comparten brindis, canapé y flash como viejos conocidos de club de golf.

Mientras en México se discute a diario la seguridad, la privacidad y quién vigila a quién, la posdata italiana nos recuerda que ciertos capítulos nunca se cierran del todo; solo se mudan a un paisaje más bonito. Aquí seguimos revisando si nos alcanza para el predial y si nuestro celular sobrevive a la próxima actualización de WhatsApp; allá, en la costa de Liguria, la vida transcurre entre castillos y reencuentros incómodos. Cada quien reaparece donde puede. Unos en la boleta, otros en Portofino.