Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Chihuahua • Nota • 1 de septiembre de 2026

Prohibido poner a México: la insólita orden de despatriar un emblema

Tamaño de letra
Prohibido poner a México: la insólita orden de despatriar un emblema
Corren tiempos extraños cuando la gran polémica del órgano electoral no es una elección, ni un padrón, ni un conteo, sino un mapa. Las autoridades electorales le ordenaron a un partido de reciente creación que retire de su emblema el mapa de la República mexicana, y le concedieron 48 horas para presentar una propuesta nueva. El partido, cuyo pecado fue querer dibujar al país en el logotipo de un instituto político del país, deberá ahora reinventarse sin recurrir a la silueta más reconocible del territorio nacional.

Uno imagina la sala de juntas: diseñadores desvelados, cafés fríos, un reloj corriendo, y alguien preguntando en voz baja "¿y si le ponemos un nopal?", a lo que otro responde "no, también es muy patrio". La creatividad mexicana, esa que sabe improvisar una fiesta con lo que haya en el refri, se enfrenta al reto imposible de simbolizar a la nación sin mencionarla. Es diseño gráfico en modo dificultad extrema.

Lo delicioso del asunto es la jerarquía de prioridades que revela. El mapa del país en un logo: inaceptable, atención inmediata, plazo perentorio de dos días. Otros pendientes nacionales —digamos, los expedientes que se resuelven a paso de tortuga— pueden esperar sentados. Aquí, en cambio, la maquinaria institucional se activó con la eficiencia de un cronómetro suizo para asegurarse de que ningún partido ande por ahí usurpando la geografía.

En El Destiempo proponemos soluciones. Ya que el país está prohibido, el partido podría optar por un rectángulo abstracto, un círculo neutral o, mejor aún, un recuadro en blanco que cada ciudadano interprete según su estado de ánimo. Total, para representar el rumbo que a veces sentimos que lleva la política nacional, un emblema completamente vacío sería, si lo pensamos bien, la pieza de honestidad institucional más lograda de la temporada. Faltan 48 horas. El cronómetro corre. Que gane el mejor rectángulo.