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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Jalisco • Digest • 1 de septiembre de 2026

La vida regresa a las calles (y el senador, al pleno, tras cuatro meses de vacaciones legislativas)

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La vida regresa a las calles (y el senador, al pleno, tras cuatro meses de vacaciones legislativas)
Hay días en que la República se porta como telenovela de las nueve y hoy fue de esos. Mientras allá arriba se entrega el Segundo Informe de Gobierno con la promesa de que "la vida regresa a las calles" —frase que uno agradecería más si no rimara con "y el árbol regresa sobre tu coche" cada que llueve en Guadalajara—, abajo la clase política ensayaba su propio informe: uno de bienes raíces, tequila de etiqueta y ausencias justificadas.

Empecemos por el regreso más celebrado del año. Un senador reapareció en la tribuna después de cuatro meses de no pisarla, y en vez de llegar con la cabeza gacha, llegó con currículum: asegura haber redactado 22 dictámenes. ¿Desde su curul? No. Desde Culiacán. Uno imagina el teletrabajo legislativo: cámara apagada, micrófono en mute, y la explicación de que no lo convocaron. Cuatro meses cobrando sin tramitar licencia es, técnicamente, el sueño de cualquier mexicano con quincena; la diferencia es que a nosotros nos descuentan hasta el retardo del camión. Eso sí, garantizó que su voto seguirá alineado con la mayoría para no dejar cojo al oficialismo. Se separó de la bancada para "desmarcarla de los escándalos", pero votará con ella: el divorcio más amistoso de la historia, donde los cónyuges siguen durmiendo en la misma cama y compartiendo la misma mayoría calificada.

De las curules pasamos a la carta de vinos. Los hijos del expresidente fueron documentados en una sobremesa de cinco horas en la Condesa, con tequila de la casa —cortesía de un invitado que casualmente es dueño de un imperio tequilero— y una botella italiana cuyo nombre cuesta más pronunciar que pagar. Cinco horas de comida. Aquí en la vida real, cinco horas dan para hacer fila en el módulo del INE, renovar la credencial, sacar la del Inapam del suegro y aún sobra para que se te caiga un árbol encima. Los legisladores de oposición ya piden que se "aclare" la reunión, como si el menú fuera materia de dictamen. Sospecho que lo único que se va a aclarar es la resaca.

Y hablando de austeridad reinterpretada: un empresario cercano al círculo íntimo compró, en tiempo récord, dos departamentos de lujo en Cancún por más de 31 millones de pesos, con vista al Caribe, terraza y todo el paquete. La coincidencia —siempre la coincidencia, esa gran arquitecta del sexenio— es que las compras cuadraron con contratos gubernamentales millonarios. Nada ilegal se ha probado, aclaremos, pero el pueblo sabio ya inventó una nueva unidad de medida: un "balasto" de suerte inmobiliaria.

Mientras tanto, el PRI celebra su propio milagro demográfico al revés: perdió casi 600 mil militantes en tres años y su padrón quedó reducido a la sombra de la sombra de lo que fue. La fiscalización encontró de todo: nombres duplicados y hasta 27 mil afiliados que ya fallecieron. Es decir, el tricolor tiene militantes tan leales que ni la muerte los da de baja. Es el único partido donde el descanso eterno cuenta como cuota de género y de asistencia. Con esa disciplina de ultratumba, quién necesita vivos.

En el capítulo judicial, un juez federal —con sede en Jalisco, para orgullo local— declaró inconstitucional la reforma que manda a elegir jueces por voto popular, argumentando que subordina la justicia a compromisos políticos. Traducción: un juez dictaminó que elegir jueces por voto podría politizar a los jueces. La serpiente se mordió la cola, la cola apeló, y el amparo sigue su curso. Habrá que ver quién le pone el cascabel al gato, aunque en Guadalajara los bomberos ya demostraron esta semana que sacar a un gato atorado entre dos muros requiere abrir un hueco en la pared. Ojalá con las instituciones sea igual de sencillo.

Y de fondo, siempre, el termómetro subiendo: a otro pesado del movimiento le congelaron cuentas del otro lado de la frontera y hasta le preguntaron a Francia por sus propiedades. La visa, dicen, ya no basta. Antes con no tener antecedentes bastaba para cruzar; ahora hasta para eso hay lista de espera y sobreprecio. Bienvenidos a la nueva aduana moral, donde el que nada debe igual se queda del lado mexicano con todos nosotros, viendo cómo se cae otro árbol.

Así que sí: la vida regresa a las calles. Regresa a la tribuna después de cuatro meses, regresa a la sobremesa de la Condesa, regresa al Registro Público de Cancún. A las calles de a de veras —esas con encharcamiento, sin credencial vigente y con el camión que no pasa— también prometieron que iba a regresar. Estaremos aquí, paraguas en mano, esperando el tercer informe.