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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Jalisco • Nota • 1 de septiembre de 2026

El senador que trabaja desde casa (si por casa entendemos Culiacán)

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El senador que trabaja desde casa (si por casa entendemos Culiacán)
Existe un nuevo modelo laboral que ninguna consultora de recursos humanos se atrevió a proponer: el home office parlamentario a 1,200 kilómetros de la tribuna. Su pionero es un senador que estuvo cuatro meses sin aparecer por el pleno y que, lejos de disculparse, reapareció con la frente en alto y una cifra bajo el brazo: 22 dictámenes redactados. La sede de esa productividad heroica no fue el Senado, sino su oficina en Culiacán, Sinaloa. Ahí, según explicó, se dedicó a legislar a distancia mientras nadie lo convocaba a la Comisión Permanente. El teletrabajo del siglo, con la única desventaja de que el resto del país no sabía dónde estaba el escritorio.

La justificación es una obra maestra del género "no fui yo, fue el coordinador": asegura que no lo llamaron. Cualquier trabajador mexicano conoce el equivalente: faltar cuatro meses y decir que nadie le avisó que había junta. La diferencia es que a nosotros nos corren en la primera semana, y a él le siguió cayendo la quincena porque nunca tramitó licencia. Cobrar sin asistir no es ausentismo, señores: es eficiencia. Menos gasto en gasolina, menos tráfico, cero riesgo de mojarse en la tribuna.

Sobre los señalamientos que agencias del otro lado de la frontera han difundido en su contra, el legislador los calificó de "patrañas" y "embestida política", aclaró que su fuero lo protege pero que aun así se presentó por su cuenta ante la Fiscalía, y remató con la joya del día: dijo haber permanecido "protegido por su lealtad". Es una frase que merece enmarcarse. Uno creía que a los senadores los protegía la Constitución; resulta que basta con portarse fiel, como los perritos de Bienestar Animal que esta semana buscaron hogar en Vallarta.

Ah, y para que no queden dudas de su compromiso: aunque se separó de la bancada del oficialismo, garantizó que su voto seguirá con ellos, porque sin ese sufragio se les cae la mayoría calificada. Es decir, renunció al grupo pero no al recibo. El único divorcio en la historia donde el ex sigue firmando el mismo cheque, votando la misma reforma y jurando que ahora sí es una decisión personal. Bienvenidos al futuro del trabajo: presencial cuando conviene, remoto cuando arde, y leal siempre que haya quórum.