Guanajuato tiene un programa para todo (menos para el cocodrilo)
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Amanece septiembre en Guanajuato y el estado despliega su virtud más entrañable: para cada problema, un programa con nombre bonito; para cada programa, una foto con listón. Vamos por partes, que hay para dar y regalar.
Empecemos por la muerte, que es lo más económico del mes. El gobierno estatal y el Colegio Estatal de Notarios lanzaron el “Testamento de la Gente”, trámite a 3 mil 500 pesos durante septiembre y octubre para que usted decida, en vida, quién se queda con la licuadora. El secretario de Gobierno lo explicó con solemnidad de spot: hacer testamento brinda certeza jurídica a las familias. Certeza jurídica sí; el reto es juntar los 3 mil 500, que en estos tiempos ya es casi el patrimonio completo a heredar.
Del más allá al más acá: en Salvatierra, Protección Civil recorre el río Lerma buscando un cocodrilo porque unos vecinos reportaron “un animal de gran tamaño” y circuló una fotografía. Nada retrata mejor la temporada que las autoridades caminando la orilla con la esperanza secreta de que sea un tronco. Si el reptil existe, que aproveche: en el Lerma tendrá más certeza de su territorio que cualquier guanajuatense con testamento pagado.
En materia electoral, el PAN de Irapuato informó que “sobreviven” cinco de siete aspirantes a coordinar la “Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad”. El nombre suena a trilogía de cine con secuela asegurada, pero es un proceso interno donde dos aspirantes quedaron fuera por no reunir las firmas necesarias en el 70% de las secciones. Nada como defender la libertad exigiendo primero un cuórum de rúbricas.
Y para que no se diga que Movimiento Ciudadano se queda atrás en el género dramático: la alcaldesa de León aseguró que llegó a MC “a sumar y no a desplazar”. Traducción del náhuatl político: “no vengo a quitarle el lugar a nadie”, frase que en la historia de los partidos mexicanos ha precedido a exactamente cero casos en que efectivamente no se le quitó el lugar a alguien.
León, mientras tanto, prepara Fiestas Patrias con 38 actividades gratuitas, La Guelaguetza, desfile y 350 drones. Trescientos cincuenta drones para dibujar lo que sea en el cielo, en un estado donde a ras de suelo todavía hay cosas urgentes esperando su turno. Pero qué bonito se va a ver desde abajo.
En Salamanca hay otro espectáculo de luces, aunque involuntario: en Arboledas de Ciudad Bajío llevan tres apagones en una sola semana. Los vecinos temen por sus alimentos, sus aparatos y sus negocitos; y mientras el estado inaugura un flamante “Puesto de Comando” para emergencias, la emergencia doméstica de que se te eche a perder el refrigerador sigue formada, sin listón que cortar.
También en Salamanca talaron cinco ficus del Jardín Constitución en menos de un año por plagas, y la propia directora de Medio Ambiente reconoció que el municipio no tiene un inventario de sus árboles. O sea: sabemos cuántos cayeron, no cuántos quedan. Es el único conteo en la historia que empieza por el final.
La economía hizo su numerito de optimismo obligatorio. Guanajuato cayó en confianza para invertir —28.6%—, pero los empresarios “mantienen sus planes de crecimiento”. Es el equivalente financiero de decir “ya no te tengo confianza, pero sigamos juntos por los proyectos”. Séptimo lugar nacional, por encima del promedio, aplausos moderados.
Del campo, menos aplausos: el representante de la CNC advierte que unos 50 mil productores de trigo contemplan abandonar sus tierras por las adversidades del oficio. Medio estado sembrando incertidumbre real, mientras arriba, en León, 350 drones ensayan la palabra “México” en el firmamento. La postal completa del Bajío 2026: arriba luces, abajo cuentas.
Y cerramos con el oficio más filosófico del mes. Los zapateros de Irapuato revelaron su nuevo drama: clientes que llevan sus zapatos a arreglar y jamás regresan por ellos. Semanas de suelas esperando a un dueño que prometió volver y decidió, en silencio, que le salía más barato empezar de cero. En este Guanajuato de programas con nombre bonito, hasta los zapatos están aprendiendo la lección del año: en el Bajío, lo difícil no es prometer regreso, es cumplirlo.
Empecemos por la muerte, que es lo más económico del mes. El gobierno estatal y el Colegio Estatal de Notarios lanzaron el “Testamento de la Gente”, trámite a 3 mil 500 pesos durante septiembre y octubre para que usted decida, en vida, quién se queda con la licuadora. El secretario de Gobierno lo explicó con solemnidad de spot: hacer testamento brinda certeza jurídica a las familias. Certeza jurídica sí; el reto es juntar los 3 mil 500, que en estos tiempos ya es casi el patrimonio completo a heredar.
Del más allá al más acá: en Salvatierra, Protección Civil recorre el río Lerma buscando un cocodrilo porque unos vecinos reportaron “un animal de gran tamaño” y circuló una fotografía. Nada retrata mejor la temporada que las autoridades caminando la orilla con la esperanza secreta de que sea un tronco. Si el reptil existe, que aproveche: en el Lerma tendrá más certeza de su territorio que cualquier guanajuatense con testamento pagado.
En materia electoral, el PAN de Irapuato informó que “sobreviven” cinco de siete aspirantes a coordinar la “Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad”. El nombre suena a trilogía de cine con secuela asegurada, pero es un proceso interno donde dos aspirantes quedaron fuera por no reunir las firmas necesarias en el 70% de las secciones. Nada como defender la libertad exigiendo primero un cuórum de rúbricas.
Y para que no se diga que Movimiento Ciudadano se queda atrás en el género dramático: la alcaldesa de León aseguró que llegó a MC “a sumar y no a desplazar”. Traducción del náhuatl político: “no vengo a quitarle el lugar a nadie”, frase que en la historia de los partidos mexicanos ha precedido a exactamente cero casos en que efectivamente no se le quitó el lugar a alguien.
León, mientras tanto, prepara Fiestas Patrias con 38 actividades gratuitas, La Guelaguetza, desfile y 350 drones. Trescientos cincuenta drones para dibujar lo que sea en el cielo, en un estado donde a ras de suelo todavía hay cosas urgentes esperando su turno. Pero qué bonito se va a ver desde abajo.
En Salamanca hay otro espectáculo de luces, aunque involuntario: en Arboledas de Ciudad Bajío llevan tres apagones en una sola semana. Los vecinos temen por sus alimentos, sus aparatos y sus negocitos; y mientras el estado inaugura un flamante “Puesto de Comando” para emergencias, la emergencia doméstica de que se te eche a perder el refrigerador sigue formada, sin listón que cortar.
También en Salamanca talaron cinco ficus del Jardín Constitución en menos de un año por plagas, y la propia directora de Medio Ambiente reconoció que el municipio no tiene un inventario de sus árboles. O sea: sabemos cuántos cayeron, no cuántos quedan. Es el único conteo en la historia que empieza por el final.
La economía hizo su numerito de optimismo obligatorio. Guanajuato cayó en confianza para invertir —28.6%—, pero los empresarios “mantienen sus planes de crecimiento”. Es el equivalente financiero de decir “ya no te tengo confianza, pero sigamos juntos por los proyectos”. Séptimo lugar nacional, por encima del promedio, aplausos moderados.
Del campo, menos aplausos: el representante de la CNC advierte que unos 50 mil productores de trigo contemplan abandonar sus tierras por las adversidades del oficio. Medio estado sembrando incertidumbre real, mientras arriba, en León, 350 drones ensayan la palabra “México” en el firmamento. La postal completa del Bajío 2026: arriba luces, abajo cuentas.
Y cerramos con el oficio más filosófico del mes. Los zapateros de Irapuato revelaron su nuevo drama: clientes que llevan sus zapatos a arreglar y jamás regresan por ellos. Semanas de suelas esperando a un dueño que prometió volver y decidió, en silencio, que le salía más barato empezar de cero. En este Guanajuato de programas con nombre bonito, hasta los zapatos están aprendiendo la lección del año: en el Bajío, lo difícil no es prometer regreso, es cumplirlo.