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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Ciudad de México • Nota • 1 de septiembre de 2026

'Saldo blanco': el eufemismo del año para el Circuito Interior

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'Saldo blanco': el eufemismo del año para el Circuito Interior
La Secretaría de Seguridad Ciudadana reportó 'saldo blanco' en el primer día de clases, ese término técnico que significa que nadie resultó herido de gravedad, aunque miles resultaron heridos en el orgullo, la puntualidad y la paciencia. Porque mientras el saldo era blanco, las avenidas estaban de todos los colores menos ese: Circuito Interior y Chapultepec colapsaron desde el amanecer, y el Eje 6 Sur, Río Churubusco y Municipio Libre se sumaron a la sinfonía de claxons con la puntualidad de siempre.

El regreso a clases es el único fenómeno metropolitano tan predecible como el amanecer y que, sin embargo, cada año nos toma por sorpresa. Los estudiantes lo resumieron con sabiduría de banqueta: lo que más trabajo cuesta es levantarse temprano. Los adultos podrían añadir que lo segundo más difícil es explicarle al jefe que uno salió a tiempo, pero que la ciudad decidió abrirse en canal justo en su ruta.

El caso emblemático fue el de Alejandra, quien viajó de San Andrés Tetepilco, en Iztapalapa, a Santa Úrsula Coapa, en Coyoacán, y pagó 250 pesos de taxi de aplicación por el privilegio de llegar media hora tarde de todos modos. Doscientos cincuenta pesos. Con eso alcanzaba para el desayuno, la propina y una módica indemnización moral. La tarifa dinámica es el único mecanismo de la ciudad que sí funciona en tiempo real: detecta tu desesperación y la cobra al menudeo.

Uno entiende la lógica del 'saldo blanco' como comunicado: es tranquilizador, es institucional, cabe en un tuit. Pero describe la mañana igual que si el capitán del Titanic hubiera reportado 'travesía sin contratiempos' porque la orquesta siguió tocando. No hubo tragedias, es cierto, y se agradece. Solo que entre la alarma de las cinco, el embotellamiento de las siete y el taxi de 250 pesos de las ocho, el capitalino aprendió la primera lección del ciclo escolar antes de pisar el salón: en esta ciudad, sobrevivir el trayecto ya es aprobar la materia.