Primer día de clases en Nuevo León: un millón de alumnos con tarea y una clase política que sigue sin entregarla
Tamaño de letra
Amaneció Nuevo León con un millón de estudiantes formados, mochila al hombro y cara de que preferirían seguir de vacaciones. Sentimiento que, seamos honestos, comparten con buena parte de su clase política. El ciclo escolar 2026-2027 arrancó con lo de siempre: prisas, lonches improvisados, uniformes que aparecen milagrosamente treinta segundos antes de salir y cabellos peinados en el semáforo. Y como a alguien se le ocurrió la genialidad de que toda la entidad saliera a la calle el mismo día y a la misma hora, los municipios respondieron con su recurso pedagógico favorito: el operativo vial.
Ochenta agentes de Tránsito en Monterrey, más de cien en Guadalupe, todos parados en las avenidas agitando los brazos con la fe intacta de quien todavía cree que el tráfico regio se resuelve con buena voluntad y un silbato. Es un acto de esperanza casi religioso. San Pedro, fiel a su costumbre de resolver problemas de pueblo con soluciones de posgrado, propuso el carpool: convencer a las familias sampetrinas de compartir camioneta. Mucha suerte. Es más fácil pedirle a un neolonés que done un riñón que el asiento del copiloto de su troca.
Hablando de terrenos ajenos: mientras los niños entraban a clase, la diputada del Verde proponía vigilar el Cerro de la Silla con drones para identificar a los posesionarios que le están construyendo fraccionamiento a media falda. La invitación fue literal: volteen de noche al cerro y cuenten las luces. Es el único edificio de la ciudad donde el paisaje protegido crece hacia arriba más rápido que la Torre KOI, solo que sin permiso y con vista. Bienvenido el dron, aunque uno sospecha que va a encontrar más casas que ardillas.
En el terreno de las tareas no entregadas, la estrella de la semana fue la Suprema Corte, que le rechazó al gobernador un veto a seis leyes por una razón bochornosamente escolar: se le venció el plazo. Diez días tenía para presentar sus observaciones. Diez. Cualquier alumno de primero de secundaria sabe que la maestra no recibe la tarea tres años después con la excusa de que andaba ocupado. El Ejecutivo estatal descubrió, por la vía dura, que en el salón de la Corte no hay prórroga ni cara de perrito que valga.
Y ya que andamos con presupuestos y calendarios, resulta que las elecciones de 2027 —las más grandes en la historia del estado— no tienen dinero etiquetado. El PRIAN culpa al gobierno; Movimiento Ciudadano culpa a la falta de voluntad de la oposición; y todos coinciden, eso sí, en que la culpa es del otro. Es la única materia en la que la clase local saca diez de manera unánime: señalar al de junto. El órgano electoral, mientras tanto, tiene que armar estructura en 51 municipios con el mismo presupuesto con el que uno arma la lonchera: lo que se pueda, con lo que haya.
Del plano nacional nos llegó la frase pedagógica del año, cortesía de un senador que regresó a su curul tras más de cien días de ausencia y una lista de señalamientos desde Estados Unidos. Para defenderse, negó ser 'narcolegislador' con una enumeración digna de trabalenguas: que no es narcobibliotecario, ni narcotaquero, ni narcomagistrado, ni narconada. Uno agradece la aclaración, aunque no la haya pedido; sobre todo lo del narcotaquero, que a media banqueta regia habría desatado una crisis de confianza gastronómica.
En seguridad, la aduana informal siguió trabajando horas extra: en Sabinas Hidalgo aseguraron 210 armas y 95 cargadores que venían de Texas. Es el único producto 'hecho en USA' que cruza la frontera sin arancel, sin fila y sin que nadie pida factura. Y para redondear el día, un falso reporte de asalto a un banco movilizó seis patrullas: la broma más cara del lunes, con reparto de Fiscalía incluido.
Cerramos con una lección de civismo que vino de un campo de lavanda en la vecina Arteaga, que tuvo que cerrarle las puertas al turismo porque los visitantes arrancaban las flores 'para la foto'. Las abejas, dice el comunicado, quedaron alteradas. Bienvenidas al club, abejas: aquí en Nuevo León todos andamos alterados, solo que a nosotros nos alteran el tráfico, el veto vencido y el presupuesto que no aparece. Que tengan buen ciclo escolar. La primera tarea es para los adultos, y ya van tarde.
Ochenta agentes de Tránsito en Monterrey, más de cien en Guadalupe, todos parados en las avenidas agitando los brazos con la fe intacta de quien todavía cree que el tráfico regio se resuelve con buena voluntad y un silbato. Es un acto de esperanza casi religioso. San Pedro, fiel a su costumbre de resolver problemas de pueblo con soluciones de posgrado, propuso el carpool: convencer a las familias sampetrinas de compartir camioneta. Mucha suerte. Es más fácil pedirle a un neolonés que done un riñón que el asiento del copiloto de su troca.
Hablando de terrenos ajenos: mientras los niños entraban a clase, la diputada del Verde proponía vigilar el Cerro de la Silla con drones para identificar a los posesionarios que le están construyendo fraccionamiento a media falda. La invitación fue literal: volteen de noche al cerro y cuenten las luces. Es el único edificio de la ciudad donde el paisaje protegido crece hacia arriba más rápido que la Torre KOI, solo que sin permiso y con vista. Bienvenido el dron, aunque uno sospecha que va a encontrar más casas que ardillas.
En el terreno de las tareas no entregadas, la estrella de la semana fue la Suprema Corte, que le rechazó al gobernador un veto a seis leyes por una razón bochornosamente escolar: se le venció el plazo. Diez días tenía para presentar sus observaciones. Diez. Cualquier alumno de primero de secundaria sabe que la maestra no recibe la tarea tres años después con la excusa de que andaba ocupado. El Ejecutivo estatal descubrió, por la vía dura, que en el salón de la Corte no hay prórroga ni cara de perrito que valga.
Y ya que andamos con presupuestos y calendarios, resulta que las elecciones de 2027 —las más grandes en la historia del estado— no tienen dinero etiquetado. El PRIAN culpa al gobierno; Movimiento Ciudadano culpa a la falta de voluntad de la oposición; y todos coinciden, eso sí, en que la culpa es del otro. Es la única materia en la que la clase local saca diez de manera unánime: señalar al de junto. El órgano electoral, mientras tanto, tiene que armar estructura en 51 municipios con el mismo presupuesto con el que uno arma la lonchera: lo que se pueda, con lo que haya.
Del plano nacional nos llegó la frase pedagógica del año, cortesía de un senador que regresó a su curul tras más de cien días de ausencia y una lista de señalamientos desde Estados Unidos. Para defenderse, negó ser 'narcolegislador' con una enumeración digna de trabalenguas: que no es narcobibliotecario, ni narcotaquero, ni narcomagistrado, ni narconada. Uno agradece la aclaración, aunque no la haya pedido; sobre todo lo del narcotaquero, que a media banqueta regia habría desatado una crisis de confianza gastronómica.
En seguridad, la aduana informal siguió trabajando horas extra: en Sabinas Hidalgo aseguraron 210 armas y 95 cargadores que venían de Texas. Es el único producto 'hecho en USA' que cruza la frontera sin arancel, sin fila y sin que nadie pida factura. Y para redondear el día, un falso reporte de asalto a un banco movilizó seis patrullas: la broma más cara del lunes, con reparto de Fiscalía incluido.
Cerramos con una lección de civismo que vino de un campo de lavanda en la vecina Arteaga, que tuvo que cerrarle las puertas al turismo porque los visitantes arrancaban las flores 'para la foto'. Las abejas, dice el comunicado, quedaron alteradas. Bienvenidas al club, abejas: aquí en Nuevo León todos andamos alterados, solo que a nosotros nos alteran el tráfico, el veto vencido y el presupuesto que no aparece. Que tengan buen ciclo escolar. La primera tarea es para los adultos, y ya van tarde.