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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Chihuahua • Nota • 3 de septiembre de 2026

El único candidato que ya ensayó su propio velorio

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El único candidato que ya ensayó su propio velorio
Hay campañas que se ganan en las urnas y campañas que se ganan en el más allá. En San Luis Potosí, un aspirante a la presidencia municipal decidió jugársela por la segunda vía: durante un torneo de 'farmeo de aura' —ese deporte de internet donde gana quien acumula más carisma performático— salió de un ataúd, entre aplausos y gritos, mientras alguien al micrófono pedía al público hacer ruido 'para revivir' al personaje.

Uno tiene que quitarse el sombrero. La política mexicana llevaba años enterrando candidaturas en sentido figurado; faltaba el valiente que lo hiciera en sentido literal y encima cobrara el aplauso. Es, técnicamente, el primer aspirante que se presenta a su propio velorio como estrategia de posicionamiento. Los demás esperan a la jornada electoral para darse cuenta de que estaban muertos; este se adelantó, montó el escenario y vendió boletos.

El detalle poético es lo del 'aura'. Porque, seamos honestos, media clase política mexicana lleva años intentando 'revivir' su aura a puro grito de mitin, a puro globo y a pura foto con despensa. La diferencia es que ellos lo hacen con presupuesto y sin reconocerlo; aquí, al menos, hubo sinceridad escénica: el hombre reconoció que necesitaba resucitar y pidió ayuda para lograrlo.

Uno se imagina el cálculo de campaña. '¿Cómo llegamos a los jóvenes?' Silencio en la sala. Y de pronto, la iluminación: no con propuestas, no con un plan de desarrollo con visión al 2040, sino con un féretro y un torneo viral. En el fondo es una metáfora perfecta del momento: mientras unos prometen obras para dentro de quince años, otros ya entendieron que lo urgente es que la gente haga ruido, aunque sea para revivir a un tío ficticio.

Que conste el mérito: el señor generó más conversación en tres minutos dentro de un ataúd que muchos regidores en todo un trienio sentados en su curul. Si el objetivo era que habláramos de él, misión cumplida; hasta en Chihuahua lo estamos comentando. Ahora solo falta la parte incómoda: que después del aplauso venga la elección, ese otro torneo donde el aura no se farmea, se cuenta voto por voto. Ahí veremos si de verdad revivió o si el show fue, como el ataúd, puro cartón. Ojalá le suba el aura. La va a necesitar.