Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Michoacán • Digest • 3 de septiembre de 2026

El mes patrio en Michoacán: obras que dan sed, permisos que dan risa y una telenovela cancelada por aburrida

Tamaño de letra
El mes patrio en Michoacán: obras que dan sed, permisos que dan risa y una telenovela cancelada por aburrida
Septiembre llegó a Michoacán con su combo tradicional: fiestas patrias, discursos y una lista de pendientes que nadie quiere firmar. Empecemos por la obra que ya es personaje fijo de esta columna, el Morebús, que esta semana logró la proeza de estar en tres notas al mismo tiempo y contradecirse en las tres.

Por un lado, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Movilidad celebra que, gracias al Morebús, se modernizaron más de tres kilómetros de drenaje pluvial, con tubos nuevos, registros, colectores y alcantarillas del Obelisco hasta Cointzio. Aplausos. Por el otro, el OOAPAS avisa que el mismo Morebús afectaría una línea de agua de dos kilómetros al poniente de la ciudad, y que ya anda en reuniones para que muevan el tubo antes de que el poniente descubra lo que es bañarse con cubeta. Es decir: modernizamos el drenaje de la lluvia mientras negociamos que no nos quedemos sin agua de la llave. Ingeniería de vanguardia: preparados para la inundación, pero no para abrir la regadera.

Y como toda buena trilogía necesita villano, un juez federal concedió la suspensión definitiva contra la tala de árboles del proyecto: dos amparos mantienen a salvo, por ahora, a los ejemplares que estorbaban. Resumen michoacano del asunto: tendremos mejores tubos para el agua que quizá ya no va a llegar, a la sombra de los árboles que un juez tuvo que salvar. Progreso.

Del capítulo local pasamos al nacional con Carlos Torres Piña, que aprovechó para respaldar "la firmeza" de la presidenta Sheinbaum contra el huachicol fiscal, luego de que se retiraran 63 permisos a agentes aduanales. Nada que objetar al combate a la corrupción; lo que ya da ternura es la velocidad con la que los cuadros locales levantan la mano para aplaudir desde Morelia lo que se decide en Palacio Nacional. Cero tolerancia a la impunidad y tolerancia cero a quedarse callado cuando hay foto.

Mientras tanto, la seguridad michoacana ofrece dos postales. La primera: el estado ya suma más de cuatro mil números telefónicos denunciados por extorsión, cifra que las autoridades presentan como logro de participación ciudadana y que uno lee como el ranking de contactos que más miedo dan en la agenda. La segunda es una joya de comunicación institucional: el gobierno del estado dice que no fue notificado del despido de policías municipales en Uruapan, y que el gobernador se enteró por redes sociales y medios. Confirmado: en Michoacán, la coordinación entre gobiernos funciona igual que para todos nosotros, dando scroll.

En Uruapan, por cierto, dieron de baja a cerca de veinte policías por no aprobar los exámenes de confianza, y la alcaldesa lo vende como "proceso de mejora". Mejoramos quitando a los que no pasaron la prueba; nomás falta avisarle al gobernador antes de que lo lea en su teléfono.

Ahora, el ambiente festivo. El Centro de Morelia restringirá la venta de alcohol el 15 y el 29 de septiembre en unos ochenta establecimientos. Es decir, la ciudad organizará el Grito de Independencia y, para celebrar la libertad, decretará que esos días no eres libre de pedir otra. Muy siglo XIX todo: nos independizamos de España, pero no de la ley seca.

Para los que prefieren otro tipo de espectáculo, los organizadores del concierto de Natanael Cano en Morelia todavía no entregan el setlist ni piden los permisos al Ayuntamiento. Traducción: hay fecha, hay boletos, hay ilusión, pero al trámite le falta afinación. Clásico michoacano: primero se vende, luego se pregunta si se podía.

Y como septiembre también es el mes del testamento —con precios y notarías anunciados para que dejes todo en orden—, cerramos con la reflexión más honesta de la semana: en un estado donde el agua se negocia, la coordinación se descubre por redes y el permiso llega después del boleto, lo más sensato es dejar por escrito quién se queda con la cubeta.

Ah, y el caso Manzo. Un dirigente partidista pidió "dar vuelta a la página" porque la politización del homicidio ya parece "una novela cada vez más aburrida", justo mientras salen nuevos detalles sobre cómo habría ocurrido. Nada más michoacano que exigir que se apague la tele en el capítulo en que por fin explican algo. Respeto para el difunto; para el circo político que lo rodea, en cambio, no hay ley seca que valga.