Cien animales y 160 pesos: la matemática más cruel de Parral
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Hay notas que no necesitan ironía porque la realidad ya la trae de fábrica. La asociación civil Recuperando Amor, dedicada a rescatar animales, anunció que tiene a su cargo 102 criaturas y, en la caja chica, exactamente 160 pesos para cubrir gastos médicos y de alimentación. Hagamos la cuenta juntos: eso da poco más de un peso con cincuenta por animal. No alcanza ni para un taco al pastor por cabeza, mucho menos para croquetas, vacunas o una consulta veterinaria.
En un estado donde se gastan fortunas en lonas, giras y videos grabados en canchas de futbol para presumir obra, resulta que cien perros y gatos rescatados dependen de lo que cabe en el bolsillo del pantalón. La aritmética es tan dolorosa que hasta el sarcasmo se queda sin palabras y mejor pasa la charola.
Lo que esta asociación hace es, literalmente, sostener vidas con voluntad y poco más. Y lo que pide no es un milagro presupuestal ni una partida especial del Congreso: pide que la comunidad voltee a ver que hay un refugio funcionando con el equivalente a una propina. Aquí no hay villano de telenovela ni funcionario al cual señalar con el dedo; hay una caja casi vacía y muchas bocas que no entienden de crisis financieras.
En estos tiempos donde todo se mide en likes y en cuánta indignación cabe en una publicación, vale la pena recordar que la indignación no compra croquetas. Si algo bueno puede salir de leer que un refugio tiene 160 pesos, es que mañana tenga un poco más. Por una vez, la nota satírica del día prefiere bajar el tono y subir la colecta: ojalá Recuperando Amor amanezca con la caja menos flaca que sus rescatados.
En un estado donde se gastan fortunas en lonas, giras y videos grabados en canchas de futbol para presumir obra, resulta que cien perros y gatos rescatados dependen de lo que cabe en el bolsillo del pantalón. La aritmética es tan dolorosa que hasta el sarcasmo se queda sin palabras y mejor pasa la charola.
Lo que esta asociación hace es, literalmente, sostener vidas con voluntad y poco más. Y lo que pide no es un milagro presupuestal ni una partida especial del Congreso: pide que la comunidad voltee a ver que hay un refugio funcionando con el equivalente a una propina. Aquí no hay villano de telenovela ni funcionario al cual señalar con el dedo; hay una caja casi vacía y muchas bocas que no entienden de crisis financieras.
En estos tiempos donde todo se mide en likes y en cuánta indignación cabe en una publicación, vale la pena recordar que la indignación no compra croquetas. Si algo bueno puede salir de leer que un refugio tiene 160 pesos, es que mañana tenga un poco más. Por una vez, la nota satírica del día prefiere bajar el tono y subir la colecta: ojalá Recuperando Amor amanezca con la caja menos flaca que sus rescatados.