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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Nuevo León • Nota • 3 de septiembre de 2026

'Vamos a intercambiar información': la gran investigación estatal del olor a azufre

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'Vamos a intercambiar información': la gran investigación estatal del olor a azufre
Desde hace dos semanas, media zona metropolitana de Monterrey amanece con un aroma que no viene de la panadería: olores a gas, amoniaco y azufre que, según los reportes, han provocado desde molestias hasta mareos y vómito. Ante semejante misterio digno de novela negra, la Secretaría de Medio Ambiente estatal anunció su gran movimiento estratégico: se reunirá con Pemex "para intercambiar información y buscar el origen" del olor. Enciendan las velas, señores, que empieza la investigación del siglo.

Uno imagina la escena: dos dependencias sentadas frente a frente, cada una con su carpeta, jugando a las adivinanzas. "¿Ustedes qué creen que huela así?" "No sabemos, ¿ustedes?" Y afuera, la ciudadanía, que no necesita mesa de trabajo ni canal de comunicación directo para sospechar que un olor a refinería podría, tal vez, quizás, tener algo que ver con una refinería. Pero no adelantemos conclusiones: para eso están los expertos y sus intercambios de información.

La dependencia, además, prometió "mantener la vigilancia y el seguimiento permanente a las mesas de trabajo hasta alcanzar una solución definitiva". Traducido del idioma oficial: vamos a vigilar juntas, con dedicación, un problema que llevamos dos semanas oliendo. Y mientras tanto, en Cadereyta, la contaminación de la refinería sigue ahí, tan campante, impávida ante las medidas ambientales, como quien ya sabe que ninguna reunión le va a arruinar la costumbre.

Lo que da coraje no es el humor involuntario del comunicado, sino lo que está debajo: familias enteras aguantando dos semanas de aire irrespirable mientras el asunto se resuelve al ritmo pausado de las mesas de diálogo. Ojalá el "canal de comunicación directo" con la paraestatal sirva para algo más que anunciar que existe. Porque cuando el pronóstico es lluvia y actividad eléctrica, y el aire ya viene con azufre de fábrica, lo que la gente necesita no es una reunión: es poder respirar sin que le duela la cabeza. Pero bueno, ya habrá otra mesa. Siempre hay otra mesa.