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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Chihuahua • Nota • 4 de septiembre de 2026

La moda de este otoño: llegar a criticar la reforma con acordeón bajo el brazo

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La moda de este otoño: llegar a criticar la reforma con acordeón bajo el brazo
Hay accesorios que definen una época. En los ochenta fueron las hombreras; en los noventa, el walkman; en el México reciente, el acordeón. No el de Ramón Ayala, sino ese otro, el de papel doblado, que pasó de ser trampa de secundaria a protagonista de procesos electorales. Y esta semana, la ministra en retiro que alguna vez presidió la Suprema Corte lo elevó a categoría de declaración política al reaparecer, hoja en mano, con una frase para la posteridad: 'Como estoy a la moda, pues traigo mi acordeón, ¿verdad? Hay que adaptarse y ya vengo con acordeón'.

Uno agradece la honestidad. En un país donde todos fingen que improvisan, ella al menos avisó que traía apunte. El problema es lo que decía el apunte: una advertencia sobre los 'focos rojos jurídicos' que, a su juicio, la nueva integración del máximo tribunal representa para el Estado de derecho, las inversiones y el patrimonio de los mexicanos. Es decir, la señora vino a decir que la casa se está cayendo, y para que no se le olvidara ningún detalle de la grieta, trajo su cuadernito.

La ironía es de manual. Toda la crítica al nuevo modelo de elección de jueces, magistrados y ministros por voto popular giró, precisamente, en torno a los famosos acordeones que —se denunció— circularon para orientar el sufragio. Que hoy una de las voces más audibles de esa crítica se pare frente a las cámaras blandiendo el mismísimo símbolo de la sospecha es, según se mire, un golpe de humor negro o una obra de teatro posmoderno donde el atrezo se volvió argumento.

Quedan preguntas existenciales para la provincia que observa desde lejos: ¿el acordeón era de ella o se lo prestaron? ¿traía las respuestas o solo las preguntas? ¿y si a la próxima trae guitarra, cuenta como serenata al Estado de derecho? Porque a este paso, las conferencias de prensa van a necesitar boletos y palomitas. Mientras tanto, el ciudadano de a pie, ese que no tiene acordeón ni Corte que lo represente en la foto, sigue esperando que alguien —con apunte o sin él— le explique en qué quedó todo. La moda pasa; la incertidumbre, por lo visto, es prenda de temporada permanente.