Se acabó el amuleto: las placas de otro estado ya no salvan de Hacienda
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Existe una figura mítica en la movilidad tapatía: el conductor que trae placas de otro estado para volverse invisible ante la autoridad. Ese personaje está a punto de perder su superpoder. La Secretaría de la Hacienda Pública de Jalisco prepara convenios con Michoacán, Zacatecas y Oaxaca para que las infracciones cometidas aquí por autos con placas foráneas también se paguen aquí, tal como ya ocurre con Guanajuato.
El modelo es sencillo y por eso resulta tan devastador para los vivales: si la falta se comete en Jalisco, se cobra en Jalisco, sin importar de qué estado sea el engomado. Adiós al clásico “aquí nadie me encuentra”, ese conjuro que durante años convirtió a las placas de otra entidad en una especie de capa de invisibilidad fiscal. La colección de estados con convenio va creciendo, y con ella la sensación de que el mapa de escondites se está quedando sin cuevas.
La autoridad, además, tuvo el detalle de avisar con tiempo para que nadie alegue emboscada: durante 2026 hay descuentos en el cambio de propietario, ese trámite que muchos posponen con la misma disciplina con la que se posponen los propósitos de año nuevo. La invitación, entre líneas, es tan clara como una luz roja: regularícese antes de que la multa se transforme en deuda y la deuda en dolor de cabeza.
Habrá quien lo lea como recaudación disfrazada de orden vial, y no le faltará malicia. Pero también es cierto que el truco de las placas foráneas siempre fue eso, un truco, y todo truco tiene fecha de caducidad. A los coyotes, transas y especialistas en el arte de no aparecer les llegó su día de sacar cita. En Jalisco, por lo visto, hasta la invisibilidad terminó pagando tenencia.
El modelo es sencillo y por eso resulta tan devastador para los vivales: si la falta se comete en Jalisco, se cobra en Jalisco, sin importar de qué estado sea el engomado. Adiós al clásico “aquí nadie me encuentra”, ese conjuro que durante años convirtió a las placas de otra entidad en una especie de capa de invisibilidad fiscal. La colección de estados con convenio va creciendo, y con ella la sensación de que el mapa de escondites se está quedando sin cuevas.
La autoridad, además, tuvo el detalle de avisar con tiempo para que nadie alegue emboscada: durante 2026 hay descuentos en el cambio de propietario, ese trámite que muchos posponen con la misma disciplina con la que se posponen los propósitos de año nuevo. La invitación, entre líneas, es tan clara como una luz roja: regularícese antes de que la multa se transforme en deuda y la deuda en dolor de cabeza.
Habrá quien lo lea como recaudación disfrazada de orden vial, y no le faltará malicia. Pero también es cierto que el truco de las placas foráneas siempre fue eso, un truco, y todo truco tiene fecha de caducidad. A los coyotes, transas y especialistas en el arte de no aparecer les llegó su día de sacar cita. En Jalisco, por lo visto, hasta la invisibilidad terminó pagando tenencia.