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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Jalisco Nota 23 de junio de 2026

Merlín por presidente: el único funcionario que no interrumpe

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Merlín por presidente: el único funcionario que no interrumpe
Hay carreras políticas que toman años de grillas, alianzas y selfies en kermesses. Y luego está Merlín, que llegó a la cima del reconocimiento nacional en lo que dura un video viral, sin haber prometido nada y sin haber pisado un solo evento de afiliación. Merlín es un pato. Literal. Un pato.

La historia, por si alguien estuvo desconectado del mundo durante 48 horas, es así: una comerciante y madre soltera, junto con sus dos hijos, le colgaron al ave una corbatita de la FIFA y un jersey de la Selección Nacional. Las redes hicieron el resto y el animal se convirtió en fenómeno mundial. Tan mundial que un portal de noticias en Austria lo bautizó 'mascota no oficial de la Copa Mundial' en México. Austria. País sin mar y, hasta donde sabíamos, sin demasiado interés en nuestra fauna acuática de patio.

El ascenso culminó donde culminan todas las cosas raras de este país: en la mañanera. Merlín apareció como invitado especial al lado de la Presidenta, que prometió apoyo para la familia. Hubo una mordida del pato, hubo debate en redes y hubo, por supuesto, quienes se preguntaron si era un nuevo funcionario. La duda era razonable: era el único asistente incapaz de interrumpir con preguntas incómodas.

Y ahí está la genialidad cruel del asunto. El pato logró lo que ningún político mexicano consigue: una conferencia completa, atención nacional, simpatía popular y cero críticas. Ni una. No le preguntaron por la inseguridad, ni por el agua turbia de las colonias, ni por los plantones, ni por nada. Solo graznó y se ganó al respetable. Más de un aspirante a diputado debería tomar nota: a lo mejor el problema no es el discurso, es que les falta plumaje.

Que quede claro el aprendizaje cívico de la semana: en México, para ser escuchado en Palacio Nacional, conviene ser viral, tierno e incapaz de articular una sola exigencia. Merlín cumple los tres requisitos. Larga vida al pato; ojalá su gestión dure más que su quince minutos de fama.