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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Michoacán • Nota • 4 de septiembre de 2026

Los semáforos de la Madero se van de licencia sin goce de luz

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Los semáforos de la Madero se van de licencia sin goce de luz
Buenas noticias para quienes disfrutan de la incertidumbre: dos semáforos sobre la avenida Madero fueron inhabilitados por la construcción del Morebús. La autoridad promete, con la mano en el corazón, que se reconectarán "en cuanto se terminen las obras". Traducido del dialecto de obra pública: nos vemos cuando nos veamos.

Un semáforo apagado es una de esas metáforas que uno no tiene que forzar. Ahí está el aparato, colgado, mudo, sin decidir quién pasa y quién espera, delegando la responsabilidad en el criterio de cada automovilista moreliano —criterio que, todos lo sabemos, es un patrimonio intangible de altísimo riesgo. La ciudad, mientras construye el transporte del futuro, le pide al presente que se organice solito en el crucero.

Nadie está en contra del Morebús; la movilidad se agradece y las obras, por definición, estorban antes de servir. El problema es esa costumbre local de medir los plazos en unidades astronómicas. "Cuando termine la obra" es un tiempo verbal que no existe en ningún idioma conocido: no es futuro, no es presente, es una promesa en suspensión permanente, como el semáforo mismo.

Mientras tanto, el conductor de la Madero se convierte en semáforo humano: calcula, negocia con la mirada, avanza rezando. Es transporte participativo en su forma más pura. Y cuando por fin reconecten las luces —ese día glorioso—, habrá que reaprender a obedecerlas, porque para entonces ya nos habremos acostumbrado a la anarquía cortés del crucero.

Por lo pronto, conviene bajar la velocidad, mirar dos veces y encomendarse a quien cada quien se encomiende: la fe también es una forma de vialidad. Ojalá la obra termine pronto y los semáforos vuelvan de sus vacaciones. Michoacán tiene suficientes cosas apagadas como para sumarle, encima, las luces.