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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Ciudad de México • Digest • 4 de septiembre de 2026

La República del 'con o sin presupuesto': crónica de una semana que no cuadra

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La República del 'con o sin presupuesto': crónica de una semana que no cuadra
Arranquemos por el norte, donde el gobernador de Nuevo León nos regaló la frase que resume el estilo de gobierno de esta temporada: "si me dan el presupuesto muy bien, y si no, también terminamos las obras". Traducción libre: la aprobación del Congreso es como el permiso de los papás, bonito tenerlo pero opcional. Lleva cuatro de sus cinco años gobernando sin presupuesto formalmente avalado y ya le agarró la maña; es el equivalente institucional de armar la carne asada sin checar si alcanza para la carne, confiando en que la actitud rellena el bóiler. Uno solo espera que a los albañiles también les paguen con voluntad y espíritu de superación.

De ahí brincamos a la capital, donde la autoridad electoral resolvió uno de los grandes misterios semióticos del sexenio. Una publicación oficial que decía "2,500 pesos que les manda la Presidenta" fue declarada meramente "informativa" y no promoción personalizada. Qué alivio. Nosotros que ya andábamos confundidos pensando que "les manda la Presidenta" aludía a alguien en particular, cuando evidentemente se refería a la abstracta figura del Estado mexicano, esa señora tan generosa. Es como cuando su tío firma el sobre "de tu tío que te quiere" y jura que es un comunicado institucional del linaje.

En Querétaro, mientras tanto, aparecieron mantas llamándole "narcopartido" al partido en el poder, y la respuesta fue de manual: denunciarlas ante el instituto electoral y, al mismo tiempo, minimizarlas como "guerra sucia" que no les hace ni cosquillas porque, aseguran, andan en 70% de aceptación. O sea: no nos afecta en absoluto, pero exigimos que se investigue de inmediato a quién se le ocurrió que no nos afecta. Es la nueva escuela de la indiferencia con acuse de recibo.

Volvamos a lo cotidiano, que es donde de verdad duele. El Metro cumplió 57 años y lo festejamos con una cifra digna de altar: casi 70 mil millones de pasajeros transportados y un discreto acumulado de 14 mil 418 fallas, sobre todo en tracción, frenado y puertas, con las líneas 3 y 8 llevándose la medalla. Para redondear el aniversario, un cable se rompió en Tasqueña y dejó el Tren Ligero suspendido más de dos horas en plena hora pico, con cientos de usuarios optando por el transporte más confiable de la capital: sus propias piernas. Feliz cumpleaños, viejo amigo subterráneo; el mejor regalo sería una puerta que cierre.

Y ya que hablamos de vigilar, en Iztapalapa presumen que concentran más cámaras del C5 que cinco alcaldías juntas. Excelente noticia, salvo por el pequeño detalle que reveló otra nota de la semana: el crimen organizado también anda instalando sus propias cámaras en postes de alumbrado, montando su circuito cerrado paralelo. Vivimos en la ciudad más monitoreada del país por partida doble, unos para cuidarnos y otros para cuidarse de que no los cuidemos. Sonría, lo están grabando; no se sabe quién, pero alguien seguro.

En el terreno del bolsillo, los diputados analizan subirle hasta un peso a la cerveza, ajuste que aterrizaría en 2027. Un peso, dicen, como si no supieran que en este país el peso es una unidad emocional. Y para los que vienen de fuera, se insiste en cobrarle a los nómadas digitales una UMA por cada noche que se pasen de las veinte en la ciudad. Es decir: bienvenido, extranjero de laptop y café de especialidad, a la colonia Roma; disfrute su estancia, aquí tiene la cuenta por existir después de la noche número veintiuno.

Y hablando de la Roma, la Juárez y la Hipódromo, los vecinos se quejan de que los repartidores en moto acampan hasta 12 horas en banquetas y camellones esperando pedidos. Los repartidores responden, con toda razón, que no hay cajones suficientes y que las autoridades no habilitan las prometidas zonas de reparto. El desenlace era previsible: el país ya rebasó los 10 millones de motos, un crecimiento de casi 18% en un año. Pronto tendremos más motos que banquetas, lo cual es fácil, porque banquetas ya casi no quedan: están ocupadas por las motos.

Cerramos con la moraleja de la semana. Es un país que se sostiene con voluntad en lugar de presupuesto, con cámaras en lugar de seguridad y con motos en lugar de camellones. Pero, eso sí, todo perfectamente informativo, avalado y monitoreado. Que tengan bonito fin de semana, y si no, también.